Golpes contra Latinoamérica
El autoritarismo, la corrupción, el narcotráfico y el populismo antirrepublicano están haciendo estragos en varios países de América latina. Julio César Moreno.
En el calendario político latinoamericano se destacan las elecciones de renovación parlamentaria en Venezuela, convocadas para el 26 de setiembre próximo, en las que los partidos opositores al gobierno de Hugo Chávez podrían obtener un importante número de bancas en la Asamblea Nacional.
El cuerpo deliberativo es hoy totalmente chavista, ya que la oposición había decidido boicotear los anteriores comicios legislativos, alegando la ilegalidad e ilegitimidad del régimen "bolivariano".
Un clima adverso en las encuestas habría motivado las últimas reacciones de Chávez, quien decidió desenterrar los restos del libertador Simón Bolívar para practicarle un ADN y determinar si fue envenenado; convocó al ídolo futbolístico Diego Maradona, y ayer rompió relaciones con Colombia, que denunció que los guerrilleros de las Farc se entrenan en el país caribeño.
Después vienen las elecciones en Brasil (3 de octubre), donde las encuestas señalan una gran paridad de fuerzas entre el Partido de los Trabajadores, liderado por Lula da Silva, y la socialdemocracia, que postula como candidato al gobernador paulista, José Serra. Por cierto que las elecciones venezolanas serán mucho más polarizadas que las brasileñas. En Venezuela, se enfrentarán dos modelos políticos y sociales totalmente opuestos. En Brasil, casi todo el arco político se desplaza por la ancha senda del reformismo democrático.
No es un buen momento. Está claro que Hugo Chávez no pasa por un buen momento. Ideas como la "revolución bolivariana" o el "socialismo del siglo 21" han caído en descrédito y poco se habla de ellas.
Venezuela es un país que no sólo no ha avanzado en el terreno económico y social, sino que, por el contrario, ha retrocedido. Pese a la retórica anticapitalista y los devaneos sobre la justicia social, la inflación estimada para este año es de 31 por ciento, cifra que se devora los aumentos salariales y las rebajas de tarifas concedidas merced a los subsidios del Estado.
Según un informe de Diálogo Interamericano, el sector privado controla dos tercios de la economía venezolana, pese a la ola de nacionalizaciones y estatizaciones. Se hace cada vez más evidente que el Estado puede establecer controles y regulaciones, pero no puede impulsar con éxito una política de desarrollo económico con equidad social, que es la gran bandera de nuestra época.
De todos modos, el régimen chavista sigue avanzando en las restricciones a la libertad de prensa, como lo demuestra el intento de controlar el canal de TV opositor Globovisión, dos años después de cerrar la señal de aire del canal Radio Caracas Televisión (RCTV).
La exhumación de los restos de Bolívar para determinar las causas de su muerte es una decisión extraña. !Como si Bolívar pudiera ayudarlo electoralmente, casi dos siglos después! Son los bemoles del populismo.
Latinoamérica está sacudida por grandes terremotos políticos, sociales y culturales. México enfrenta una ola de violencia sin precedentes en su historia moderna, fruto de la ofensiva de los carteles del narcotráfico y una grave crisis de representación política.
Colombia es una sociedad militarizada, en la que sus éxitos económicos se descompensan por la interminable guerra entre el Estado y las Farc, en la que el narcotráfico y los paramilitares tienen mucho que ver. Y si se analiza el resto, se verá que hay pocas excepciones a esta regla maléfica de corrupción, violencia y autoritarismo que está golpeando con fuerza a las democracias latinoamericanas.

