Temas del día:

La formación de los sujetos

La escuela está apostando a que desde ahí se pueda transformar o al menos mejorar la sociedad, sabiendo que no lo hace sólo la escuela, pero también que no se logra sin su participación. Andrés Mariano Montiel.

10 de abril de 2011 a las 12:01 a. m.
Andrés Mariano (Montiel Docente del Ipem 77 Gobernador Santiago del Castillo)
La formación de los sujetos

La formación de los sujetos se centró durante los siglos 19 y 20 en la educación para la libertad, para la construcción y consolidación del Estado-Nación y para el progreso y crecimiento, ligado a la diversidad de imágenes del futuro. Hoy, en la búsqueda de reatribuirle sentido a la educación frente a la tan mentada crisis del Estado, se demanda a la escuela ser formadora de buenos ciudadanos y de personas competentes.En relación con la formación del ciudadano, se plantean a la escuela nuevos desafíos y nuevas exigencias, fundamentalmente a quienes tienen a su cargo la tarea de enseñar. Se trata de enseñar a vivir en democracia, a defenderla, a valorarla en un escenario que muestra la crisis de valores y de las instituciones sociales fundantes del orden y el progreso, como la familia y el Estado, y ante el desplazamiento de la idea de ciudadano "por el uso sostenido en el lenguaje político y en los responsables de la administración, del vocablo cliente" (Ángel Ignacio Pérez Gómez, 1998). Cambio de modelos. Esos procesos significan un cambio en los modelos arquetípicos del alumno. Del "héroe nacional", el político, el artista, el deportista –reconocidos por sus virtudes–, se pasó ahora a la estrella televisiva, al empresario exitoso, al astro deportivo, sustentados fundamentalmente en el éxito fácil. Implica educar a un ciudadano justo y solidario, en relación con las desigualdades en el desarrollo y las fragmentaciones sociales. Por otro lado, si tendemos al fortalecimiento de la identidad de cada sujeto, simultáneamente con la consolidación de identidades compartidas, es necesario que tanto en los contenidos como en su creación en las prácticas educativas, exista una relación entre el desarrollo de un juicio moral autónomo y la sensibilidad ante la necesidad de los demás y, al mismo tiempo, responsabilidad del ciudadano de sí mismo y de los otros. Son estas las tensiones que deben enfrentar docentes y directivos a la hora de pensar y concretar proyectos de enseñanza y aprendizaje.Para que la formación del ciudadano sea hoy planteada en términos de oportunidad, en una sociedad con pocas certezas, es necesario tanto que los docentes apostemos a formar sujetos sociales críticos, autónomos, solidarios y responsables, revisando nuestras relaciones con el conocimiento y los valores, como que se brinden respuestas a las crecientes incertidumbres de los docentes de cómo enseñar estos contenidos con la escuela actual, con las difíciles situaciones laborales, con la crisis social que nos envuelve a todos. De lo contrario, quedará relegada simplemente a los grandes fines de la política educativa o del trabajo silencioso y cotidiano del maestro y profesor.A partir de la búsqueda colectiva de nuevos sentidos para la escuela y el sistema educativo, se está apostando a que desde ahí se pueda transformar o al menos mejorar la sociedad, sabiendo que no lo hace sólo la escuela, pero también que no se logra sin ella.