¿Existe la solidaridad en la provincia de Córdoba?
La solidaridad no sólo existe, sino que no se jubila. El amor y la misericordia están siempre en los corazones de aquellos que se brindan de forma desinteresada.
Vivimos tiempos en los que en este mundo, dividido y perturbado por toda clase de conflictos, se hace necesario llevar a la práctica una radical interdependencia, mediante una solidaridad necesaria y a través del trabajo mancomunado, dejando así de lado el individualismo que tanto afecta a las buenas relaciones entre los seres humanos.
Hoy, más que nunca, hombres y mujeres nos damos cuenta de la necesidad de construir juntos un destino común, para poder evitar caer en situaciones que podrían ser catastróficas.
El bien, al cual estamos llamados, se obtiene con el esfuerzo y el empeño de todos los seres, sin excepción, renunciando de esta manera a cualquier tipo de actitud egoísta que atente contra las buenas relaciones interpersonales.
Para lograr ese objetivo, se hace necesario dejar de lado toda clase de egoísmo para dar lugar al altruismo, que consiste en procurar el bien de los demás, estableciendo una ayuda desinteresada, aun a costa del propio beneficio. Altruismo que vimos en estos días llevar a la práctica en la provincia de Córdoba.
Un buen número de hombres y mujeres, en forma desinteresada, colaboraron para apagar los incendios ocurridos en diferentes localidades de nuestras sierras. Con una gran vocación de servicio, trabajaron incansablemente día y noche, durante varias jornadas, para detener las llamas que asolaban a las diferentes localidades cordobesas.
Entre estas personas, hay que resaltar, por supuesto, la labor de tantos bomberos voluntarios, que son quienes se merecen un especial agradecimiento por la tarea que realizan cada vez que se los necesita, como en esta oportunidad.
Desde esta columna, quiero hacer llegar mi agradecimiento y felicitaciones a todos ellos. Tienen vocación para ejercer el bien y la misericordia hacia los necesitados en cualquier momento y en cualquier lugar, estén o no en el servicio activo.
El comisario retirado de Bomberos Juan José Nievas es una prueba de esto. Hace tiempo que dejó el servicio activo. Hace tiempo que no apaga incendios, pero ha creado una red solidaria a través de la Fundación Encuentro, a la que pertenece, para ayudar a los familiares de enfermos internados en el Hospital Córdoba y a familiares de víctimas de incendios que están en el Instituto del Quemado.
Es común verlo cada día tratando de cubrir las necesidades de personas que tienen algún ser querido enfermo en alguna de estas dos instituciones de la capital provincial, o también dando de comer él, en persona, a quienes están físicamente imposibilitados de hacerlo por sus propios medios.Por eso, la solidaridad no sólo existe, sino que no se jubila. El amor y la misericordia están siempre en los corazones de aquellos que, sin egoísmo, se brindan de forma desinteresada.
Las palabras que Jesús dijo a quienes lo rodeaban fueron: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Y el prójimo es el próximo, el que está a nuestro lado, el que necesita de nuestra ayuda, el que necesita de la comprensión de sus semejantes.
Quiera Dios que los argentinos podamos siempre practicar sin egoísmos esta solidaridad que necesitamos en medio de estos días difíciles en que nos toca vivir. Dios nos bendiga.
*Pastor evangélico, miembro del Comipaz.

