El norte postergado
Quiero responder a la nota que leí en la sección Opinión de La Voz del Interior , del secretario de Agricultura de la Provincia, Daniel Carignano. Lázaro Llorens.
Quiero responder a la nota que leí en la sección Opinión de La Voz del Interior , del secretario de Agricultura de la Provincia, Daniel Carignano, en la que señala abiertas y graves mentiras respecto de la política caprina del Gobierno. Casualmente, tengo un emprendimiento caprino familiar y por ello conozco muy de adentro el tema. Para hacer breve mi comentario, pretendo señalar: De las tres plantas caprinas de las que habla Carigliano, ninguna funciona y lejos están de ayudar al productor caprino. En concreto, la planta de San José está prácticamente parada. Produce unos 40 litros por día, cuando debiera tener una producción de mil litros. Y sólo en la primavera. Los operadores de que habla el funcionario son el legislador radical Ítalo Gudiño, a quien conozco, y un amigo suyo. Y lo más grave, la no puesta en marcha, hace que tres productores importantes de la zona tengan que vender su leche a San Juan, a la fábrica quesera Wapi. En cuanto a la planta de Rayo Cortado, hace tiempo hablé con un funcionario de la comuna, quien señaló que tenía enormes juicios encima. Al igual que las otras, hace años que está parada y, según me comentaron, hace un mes se remataron algunas de las máquinas. Finalmente, la planta de Paso Viejo es un verdadero clavo que nadie quiere agarrar, porque está a medio hacer y el intendente de esa comuna, como sucede habitualmente, habría desviado unos 50 mil pesos que tenían como finalidad la conclusión de la planta.En definitiva, quiero refutar las afirmaciones falaces del ministro y poner en evidencia que la política caprina de la provincia es nefasta. A punto tal que la mejor leche caprina que aquí se elabora se lleva cruda a San Juan y allí se industrializa, cuando hay tres plantas estatales paradas.

