Ejercicio de libertades
También es parte de la vida democrática el empoderamiento de la sociedad civil para la defensa de los derechos colectivos, que se otorgan a las organizaciones no gubernamentales y a los individuos.
El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que establece que el respeto a los derechos humanos y a la dignidad de la persona humana son los fundamentos para la libertad, la justicia y la paz en el mundo. Ya transcurrieron 66 años y el catálogo de derechos reconocidos en la declaración se cristalizó en diferentes convenciones internacionales, tratados, pactos y protocolos facultativos.También se crearon organismos específicos para la promoción y difusión de estos derechos, y se instalaron en las legislaciones de gran parte de los países del mundo, lo que generó un sistema integral de pensamiento fundado en el respeto a la dignidad de las personas por parte de los poderes públicos nacionales y también de la comunidad internacional en su conjunto.Esta doctrina se ha consolidado en las diferentes naciones y ha adquirido una decisiva influencia, lo que genera importantes cambios en las culturas políticas, sociales y jurídicas de los países.En nuestro país, luego de la reforma constitucional de 1994 que acordó jerarquía constitucional a los tratados de derechos humanos, y en particular después de las políticas públicas y legislativas de la última década, se ha establecido una agenda de derechos aceptada y legitimada por la sociedad argentina. Se han dictado así leyes fundamentales: Leyes ambientales, que aseguran el derecho a vivir en un ambiente sano, protegido para las generaciones presentes y futuras y que promueven la participación activa y necesaria de los habitantes y las comunidades ante emprendimientos que pudieran tener efectos negativos sobre el ambiente. La Ley de Protección Integral a las Mujeres, que cambia el paradigma vigente receptando una perspectiva de género para la protección integral de las mujeres, en un actual sistema cultural que la ubica en una situación de inferioridad respecto del varón, como consecuencia de lo cual es sometida a diversos tipos de discriminaciones y violencias. Sanción del delito de trata de personas y asistencia a sus víctimas. Nueva Ley de Migraciones que, al recibir los principios internacionales, impone al Estado la obligación de respetar los derechos humanos de los inmigrantes, independientemente de su nacionalidad u origen y de su situación migratoria. En materia de pueblos indígenas, la reforma constitucional significó el reconocimiento de la preexistencia étnica y jurídica de estos, su derecho a su propia identidad y a una educación bilingüe e intercultural. Además, se ratificó el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes, que asegura el derecho a la identidad de las comunidades indígenas existentes en el país y el respeto a su historia e idiosincrasia, y a vivir según sus propias cosmovisiones. Sanción de la nueva ley de medios, que busca asegurar la libertad de expresión mediante el acceso de la población en general a los diferentes medios de comunicación audiovisual y con el objetivo de evitar la concentración de los formadores de opinión en grupos dominantes. Nuevo Estatuto del Peón Rural, que equipara los derechos del trabajador agrario con los del resto de los trabajadores. Ley de movilidad previsional, que asegura el mantenimiento de los haberes de jubilados y pensionados a valores constantes, mediante una fórmula que desde su implementación ha demostrado su efectividad. Beneficio de carácter asistencial para niños y niñas de familias de bajos recursos, que ha mejorado la incorporación al sistema educativo y de salud, denominado Asignación Universal por Hijo. Ley de Prohibición del Trabajo Infantil y Protección del Trabajo Adolescente. Ley de Matrimonio Igualitario, que equipara derechos y constituye una interdicción a la discriminación de las personas fundadas en su orientación sexual. Perspectiva de los delitos de lesa humanidad desde la situación de las víctimas, y derechos de estas a recibir la correspondiente reparación. Consenso (compartido por la mayoría de los países del mundo) sobre que las violaciones graves de los derechos humanos no deben quedar impunes. Su persecución y sanción es una obligación de los países y de la comunidad internacional. Imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad. Pero la aceptación por parte de la sociedad argentina de las nuevas perspectivas de derechos humanos se da en el marco de la búsqueda de una cultura democrática que se profundiza desde la recuperación del Estado de derecho en 1983.Es que la cultura democrática y el desarrollo de una amplia agenda de derechos humanos no son dos cuestiones separadas y diferentes.La práctica democrática reconoce una manifestación importante en los procesos electorales, en los que se elige a los gobernantes. Pero la tiene también todos los días, en todos los actos de la vida civil. La tiene en la democratización de las relaciones interpersonales; en la promoción de la participación en los más diferentes ámbitos comunitarios; en las políticas que tiendan a limitar las desigualdades en la sociedad; en el desarrollo de institutos como las audiencias públicas, el plebiscito, las consultas populares, la iniciativa legislativa popular y otras instituciones de democracia semidirecta.También es parte de la vida democrática el empoderamiento de la sociedad civil para la defensa de los derechos colectivos, que se otorgan a las organizaciones no gubernamentales y a los individuos como representantes de tales colectivos.En definitiva, la vigencia de los derechos humanos está vinculada con el ejercicio de las libertades y con la búsqueda de la igualdad en comunidades donde todavía extensos grupos vulnerados, como las mujeres, los niños de familias pobres, los discriminados por su orientación sexual, las personas con discapacidad, las comunidades indígenas, los migrantes, los indigentes que carecen de medios para la satisfacción de sus necesidades más básicas nos exigen profundizar las prácticas políticas inclusivas, las políticas activas direccionadas al aseguramiento en el ejercicio de sus derechos por parte de la universalidad de los habitantes.Celebramos con alegría un nuevo Día Internacional de los Derechos Humanos, que tiene que servir para ratificar el compromiso de todos con la búsqueda de una sociedad más justa.
*Abogado, exdefensor del Pueblo de la Nación

