Educación cívica de los gobernantes
El objetivo de la educación cívica es transmitir a los alumnos los valores nacionales reales, los que deberían serles inculcados en los colegios. Alí Alejandro Badrán.
En un simposio realizado recientemente en Túnez, al que asistieron varios representantes de los países islámicos para tratar el tema de "La educación cívica de los gobernantes", se llegó a la conclusión de que los líderes de los poderes del Estado podrían -con su ejemplo y actitudes- educar mucho más que las escuelas, con todas sus currículas y trabajo docente.
Cuando la identidad choca con la realidad, por lo general gana la realidad.
A juzgar por las encuestas, los criterios y la percepción ciudadana, basados en lo que se dice en la calle, y lo que revelan algunos medios de comunicación, la educación cívica real parece estar conformada por varios mensajes, entre ellos, que ser político es una profesión que permite -a quien la realiza- alcanzar el poder.
Los gobiernos, ya sean locales, regionales o nacionales, algunas veces se convierten en un botín que se reparten luego entre los militantes o allegados a los elegidos, ya sea como coimas o bienes del Estado, subvaluados, con licitaciones amañadas, con lobbies informales, etcétera, ya que cuando el nivel de ambición es extremado, se prescinde de la democracia.
El privilegio de pertenecer. Pertenecer a algún ministerio público o al Poder Judicial es un privilegio, pero hay personas ambiciosas que, a veces, convertidos en fiscales o jueces, toman decisiones parciales, pese a saber que ellos deben defender la libertad y el patrimonio de la gente con la más absoluta imparcialidad.
Pertenecer al Congreso permite entrar a un club de privilegiados con total impunidad. Hay algunos que venden sus votos a empresas que de manera directa o indirecta los contratan a ellos o a algunos de sus familiares, sea como tramitadores o asociándolos, o bien para aprobar o rechazar reglamentaciones o leyes, según sea su conveniencia.
En esta convocatoria, el objetivo de la educación cívica es transmitir a los alumnos los valores nacionales reales, los que deberían serles inculcados en los colegios por autoridades de los poderes del Estado, que están comprometidos con la buena enseñanza, sabiendo que han sido votados para que trabajen por el bienestar del pueblo que representan.
Se debe asegurar que los alumnos aprendan el camino más seguro al éxito del país.
Debemos crear conciencia hacia un mundo más justo, razón por la cual la convocatoria se hace a todas las personas que crean en Dios y que tengan la buena voluntad de educar e instruir a gran parte de los seres humanos, trabajando por la Justicia y la paz en todo el mundo.
La paz sea con todos.

