Economía argentina. Problemas de la industria y de la construcción

El presidente Javier Milei debe mostrar que la política económica ofrece las soluciones que demanda la sociedad.

12 de junio de 2026 a las 12:01 a. m.
Problemas de la industria y de la construcción

Dos motores clave de la actividad económica, como la industria y la construcción, retrocedieron en abril, lo que genera inquietud sobre el futuro de ambos sectores y sobre la pérdida de empleos formales.

La actividad en las fábricas cayó 2,1% en comparación con igual mes de 2025, con un arrastre negativo para el primer cuatrimestre de 2,4%. Más preocupante es la baja de 2,8% sobre marzo último, cuando se había insinuado una tibia recuperación.

La construcción, aunque tiene números positivos en los primeros cuatro meses, también cayó 4% en relación con un año atrás, y 2,8% en comparación con marzo.

La inquietud de las autoridades radica en que estos dos motores de la economía están virtualmente apagados, con efectos negativos sobre grandes núcleos urbanos.

A la par, la preocupación por la estabilidad o por la pérdida del empleo trepó al primer lugar en las inquietudes de las familias.

El panorama no es alentador para ambas actividades de cara al segundo semestre.

Por un lado, el ingreso de dólares vía una balanza comercial positiva, la toma de deuda en moneda extranjera por parte de las empresas y las inversiones en minería e hidrocarburos desalientan cualquier corrida cambiaria.

Ese escenario establece un marco de tranquilidad en cuanto a la cotización del dólar, que es la principal variable que consideran los argentinos para sus decisiones económicas.

Sin embargo, un dólar sin sobresaltos y en retroceso en comparación con el peso argentino incita el ingreso de bienes y servicios importados, lo que torna problemática la recuperación de la industria.

Esto genera una economía a dos velocidades, con fuerte crecimiento en la producción agropecuaria, en la extracción de minerales y en la producción de petróleo y de gas natural, pero con caídas en la industria, en la construcción y en el comercio.

El presidente Javier Milei es partidario de la expansión de la inteligencia artificial (IA), para lo cual propone beneficios impositivos que alienten la localización de grandes proyectos en el país a través del “super-Rigi”, que aún debe aprobar el Congreso.

Este objetivo, no exento de críticas sobre el posible desarrollo de una “tecnodemocracia”, configura un giro en la actividad productiva y en los servicios que pueden ofrecer las empresas y las personas físicas.

En lo inmediato, la consolidación o no de ese nuevo paradigma apenas contribuye al crecimiento económico y a la creación de empleo que necesita el país.

El Banco Central difundió un informe para contrarrestar las críticas sobre la desatención del Gobierno a la industria y a la construcción. Alega que los servicios y la infraestructura crecerán con la demanda de los sectores más dinámicos.

La administración de Milei cuenta con poco tiempo, antes del inicio del proceso electoral de 2027, para mostrar que la política económica ofrece las soluciones que demanda la sociedad.