Fútbol y política. Una licencia injustificada en La Rioja

Una decisión del Gobierno riojano consagró la pereza como razón de Estado tras el triunfo de la selección argentina en el primer partido del Mundial.

20 de junio de 2026 a las 12:01 a. m.
Una licencia injustificada en La Rioja
Ricardo Quintela, gobernador de La Rioja. (Nicolás Bravo / La Voz)

En una decisión que consagra la pereza como razón de Estado, el Gobierno de la provincia de La Rioja dispuso licenciar durante medio día a todos sus empleados públicos porque la selección argentina de fútbol debutó con un triunfo en el Mundial.

Las autoridades riojanas informaron que el asueto estatal fue resuelto para permitir que los empleados de su administración "puedan compartir este momento de felicidad colectiva que une a todo el país".

"Celebramos un triunfo deportivo que nos llena de orgullo y nos recuerda la fuerza que tiene un pueblo cuando sueña, se esfuerza y trabaja unido", explicó el Gobierno de La Rioja en el comunicado que informó a los empleados públicos la autorización masiva para no trabajar.

Para aventar temores sobre una eventual inmovilización generalizada de los servicios esenciales que está obligado a prestar el Estado, las autoridades riojanas aclararon que funcionarían guardias mínimas para atender necesidades indispensables de la comunidad.

Cabe suponer que esa cobertura de última instancia funcionó para el poder de policía sobre la seguridad pública y para las emergencias en hospitales y en dispensarios de salud. En cambio, la paralización afectó a todas las instituciones educativas y los alumnos perdieron el día de clases.

Puede afirmarse sin controversia que el debut de la selección en el Mundial atrajo la atención de toda la ciudadanía argentina y su triunfo fue motivo de genuina y legítima alegría.

El máximo ídolo deportivo de nuestro país se convirtió en el primer jugador en la historia en participar en seis campeonatos mundiales. Lionel Messi, visiblemente emocionado, se consagró también como uno de los goleadores históricos.

A días de cumplir 39 años, el capitán de la selección demostró que no sólo su talento, sino también su contracción al trabajo y su disciplina férrea para mantenerse en condiciones competitivas todavía le permiten superar a contrincantes mucho más jóvenes y no menos diestros en el juego.

Para celebrar ese ejemplo de esfuerzo, el Gobierno riojano resolvió facilitar, con cargo a las arcas públicas, una jornada de descanso generalizado. Acaso porque el partido se jugó, a causa de la diferencia horaria con Estados Unidos, hasta entrada la medianoche argentina.

Como decía el dramaturgo francés Jules Renard, la pereza no es más que el hábito de descansar antes de estar cansado. El gobernador riojano, Ricardo Quintela, ensayó una variante novedosa. Mejor que anticipar los tiempos, una suplantación de identidad. Quintela dispuso que sus gobernados estatales descansen por el esfuerzo que hicieron otros.

Huelga imaginar el fastidio de los trabajadores del sector privado en La Rioja, obligados al trabajo que los estatales eluden y compelidos a pagar impuestos para solventar los sueldos públicos garantizados por el asueto.

Impuestos de antemano insuficientes: el mismo Gobierno remolón es el que recientemente emitió moneda espuria para posponer el quebranto admitido de la economía provincial.