Estatales cordobeses. El endeudamiento como efecto de la crisis

La iniciativa de la administración provincial de refinanciar a estatales endeudados con Bancor, sería más justa si contemplara también casos de otros clientes que padecen circunstancias similares.

20 de mayo de 2026 a las 12:01 a. m.
El endeudamiento como efecto de la crisis
Una sucursal de Bancor en San Francisco.

El Gobierno de Córdoba y el Banco de la Provincia (Bancor) pusieron en marcha un plan de refinanciación de deuda por la morosidad que registran miles de agentes públicos.

Si bien el endeudamiento para resistir la crisis económica y la pérdida del poder adquisitivo es una forma habitual de mantener un presupuesto hogareño en niveles dignos, también hay que reconocer que en términos comparativos la situación de los empleados estatales cordobeses no es la más grave entre los trabajadores provinciales.

En ese sentido, la iniciativa de la administración provincial, sería seguramente más justa si contemplara también casos de otros clientes de Bancor que padecen circunstancias similares.

Como hemos informado en repetidas ocasiones en los últimos meses, son muchas las familias que usan la tarjeta de crédito o echan manos a un préstamo, ya no para comprar productos o bienes de cierto valor, sino para cubrir gastos básicos, como la alimentación y los servicios.

Siempre se dijo que pagar a plazo los consumos de cada día no es aconsejable, pero cuando un salario promedio no alcanza para llegar a fin de mes, la deuda emerge como salvataje de emergencia.

El problema se presenta de manera irreversible cuando ya no hay más crédito, por razones de morosidad.

Vale repasar los informes que publicamos días atrás referidos al inusual nivel de endeudamiento que registran los empleados públicos de la provincia de Córdoba.

La nómina es profusa e incluye a docentes, policías, afiliados de distintas categorías del Sindicato de Empleados Públicos, judiciales e, incluso, a personal jerárquico de la administración.

Fue esa preocupante situación la que motivó que el gobernador Martín Llaryora y el Banco de Córdoba (Bancor) pusieran en marcha el plan de refinanciación para los agentes públicos endeudados con la entidad oficial; en particular, a través de la tarjeta Cordobesa.

Como se anunció en la mesa de negociaciones, se trata de un “alivio financiero” que los estatales deberán honrar en cuotas y con bajos intereses.

Según se informó, los compromisos impagos llegan al extremo de que muchos de ellos perciben de bolsillo sólo la mitad de lo que les corresponde como salario. De modo que la iniciativa parece imponerse como una medida de urgencia para que el peso de la deuda no se convierta en una bola de nieve.

Sin embargo, es lógico suponer que otros clientes de Bancor afrontan deudas comparables. ¿Por qué excluirlos de un refinanciamiento de las mismas características?

El endeudamiento es moneda corriente en la Argentina, en tanto que cada vez son más los morosos crediticios calificados de “incobrables”.

En ese contexto, es urgente que el Estado afronte una solución para los ciudadanos afectados, aunque nunca debiera ser al costo del resto de la sociedad y menos aún beneficiar a unos en desmedro de otros.