Dos tercios excluidos del "boom"
Si el “boom” del consumo beneficia a sólo un tercio de la población, quiere decir que no se está construyendo un modelo de crecimiento económico con equidad social. Julio César Moreno
Hasta hace algunos años, el Gobierno nacional trató de difundir la idea de una "Argentina opulenta" que crecía a tasas chinas –es decir, las más altas del mundo– y que había logrado reactivar la economía y reducir de manera sustancial el desempleo, la pobreza y la indigencia. En esa visión, había algo de verdad y algo de ficción. En efecto, el país salió en relativamente poco tiempo de la crisis de fines de 2001 y de la devaluación salvaje de comienzos de 2002, aunque ambas dejaron heridas y secuelas que aún perduran. Hubo una fuerte recuperación de la industria y los servicios, pero sin duda la locomotora del cambio fue el sector agropecuario, favorecido por el hecho externo del aumento en gran escala de la demanda de granos y alimentos por parte de países densamente poblados, en particular China, y el aumento –en la misma proporción– de los precios internacionales de esos productos. De esta manera, el país pudo elevar su superávit comercial y fiscal, como así también sus reservas, a niveles que no se registraban desde hacía décadas, prácticamente desde la primera mitad del siglo pasado.Sin embargo, el crecimiento económico de la década anterior no fue acompañado por una mejor distribución del ingreso y la riqueza, lo que hace que la ya mayor parte de la sociedad no haya sido beneficiada por los progresos macroeconómicos. Roberto Lavagna, quien fuera el último ministro de Economía de Eduardo Duhalde y que ocupara el mismo cargo en los primeros años de la presidencia de Néstor Kirchner, lo dijo con todas las letras: "Hay un tercio de la población en condiciones de consumo muy buenas, pero hay una de cada tres personas debajo de la línea de la pobreza". Lavagna, considerado el artífice de la recuperación económica de la década anterior, trazó asimismo un panorama inquietante: "Veo un país sin visión de futuro, sin programas concretos y sin equipos de gestión. Estamos viviendo una serie de falencias en materia de energía, de billetes, de naftas, que no tienen que ver con cuestiones ideológicas sino con incapacidad de gestión. Este año el país va a tener un crecimiento del cinco por ciento y más inflación y va a seguir con inversiones y tasas de creación de empleo insuficientes".Ahora bien, si el boom del consumo beneficia a sólo un tercio de la población y si se prevé otro año con alta inflación, quiere decir que no se está construyendo un modelo de crecimiento económico con equidad social, ni nada que se le parezca. "Hay una sociedad quebrada", dice Lavagna, y esto es muy grave. La teoría de los tercios se usa mucho en el análisis político, en particular en Europa. En países como Italia y España, se considera que hay un tercio de la población excluida y que los otros dos tercios deben ayudarlo, particularmente a los rezagados del sur italiano y español. Pero en la Argentina el esquema se invierte, porque hay dos tercios de la población que están excluidos, entre los que se cuenta la clase media, cada vez más empobrecida, además de ese tercio que está por debajo de la línea de la pobreza.

