Domingo Faustino Sarmiento, conflictos y armonías
Las polémicas serán siempre parte de la existencia de este titánico argentino que lo dejó casi todo escrito, así como frases que, sacadas del contexto, serán publicadas vaya a saberse con qué beneficio.
A parecido en días en que el vejamen y la insidia se ensañaban contra su obra para rebajarla, Conflicto y armonías de las razas en América es un monumental testimonio de su ambicioso saber y de su espíritu de investigador, que no cedió nunca a la fatiga, ni aun cuando su salud quebrantada le señalaba la urgencia del sosiego. Fue testigo privilegiado, en su segundo viaje a Estados Unidos, de la cruenta guerra civil y del juzgamiento a los asesinos de Abraham Lincoln, y de cómo las instituciones norteamericanas resolvían el fin de la esclavitud de una raza relegada durante siglos. Y, nada menos, con juicios por jurado, con los acusados siempre presentes.¿Domingo Faustino Sarmiento racista? Quizá no habrá ejemplar oportunidad para reflexionar sobre lo que le cupo responder a un malévolo ataque."Un autor escribe un libro con el sudor de su frente consagrando años y vigilias a prepararlo. Lo imprime, lo da a luz, y un mal intencionado, por celos u otra pasión, publica una diatriba asegurando que es una ridícula producción de la ignorancia... Esta ha sido la vida que he llevado 60 años, padeciendo, sufriendo, aun en las situaciones más altas, para que otros gocen, para que el país prospere, para que disminuya la ignorancia de las muchedumbres... Ahí me han de hallar cuando me venga el relevo".Después de la decisiva Batalla de Caseros, que dejó atrás 20 años de poder personalista (Juan Manuel de Rosas), no fueron pocos los espíritus que se volvieron sobre las instituciones formativas. Pero no quedan dudas del buen usufructo y los afanes testimoniales de Sarmiento hacia la época que le tocó vivir, y que tanta influencia tuvo en su personalidad y en la modelación del sistema educativo argentino.Sarmiento trató de incorporar cuanto podría ser útil o ejemplar para el proceso civilizador de su país. En el libro Viajes por Europa, África y América, 1845-1847 , en su anexo "Diario de gastos", rindió cuentas con toda claridad, sin respuestas incoherentes.
Una lección
Digamos, sin rodeos, una reprimenda anticipada a esta manera pervertida de interpretar la distribución de la riqueza, con frecuentes signos epidémicos fundados en el nepotismo y el clientelismo, sin olvidar a los amigos en la deshonestidad.
Por ende, un detallado registro de Sarmiento en sus utilidades y derroches debiera ser una conmovedora y estimulante lección hacia los pueblos que incursionan por los dominios de la vida material.
En cuanto a su espíritu crítico, al releer una u otra parte de su vastísima obra, no hay mejor mérito hacia la posteridad para esa mente poderosa que presentir con claridad –como si ya estuviese previsto– que tendría una perdurable vigencia.
Situarse en todas las épocas y en todos los rincones de la Argentina, y aun fuera de ella, era propio de sus ponencias, en las cuales excedía y siempre desafiaba la neutralidad, aunque es dable advertir una genuina torsión sobre sí mismo cuando lo consideró necesario.
Estéril ejercicio mental
Ricardo Rojas lo resume en pocas palabras: “Sarmiento, después de 1880, no supo envejecer”. Temas que le preocuparon y nos fueron legados están todavía en la agenda incumplida de los argentinos.
Usar la historia para dirimir discusiones políticas “se ha hecho carne” en nuestro país. Al parecer, un uruguayo –ministro de Defensa de Uruguay– no se ha salvado de ese contagio, un estéril ejercicio mental que pretende interpretar el presente por hechos y palabras que acontecieron hace muchísimos años. Pero nadie como Sarmiento recorrió, familiarizó e influenció la vida de nuestros principales vecinos.
No desesperemos. El expresidente de Uruguay Julio María Sanguinetti expresó: “La tradición de Sarmiento y Varela (poeta que siguió los consejos del sanjuanino para la educación en el Uruguay) nos reclama desde la historia. Corporaciones (...) reducen su pedagogía al espíritu que cuestiona las instituciones, disuelven la autoridad, convalidan la grosería y el desorden”.
Las polémicas serán siempre parte de la existencia de este titánico argentino que lo dejó casi todo escrito, así como frases que, sacadas del contexto, serán publicadas vaya a saberse con qué beneficio. Giros mentales políticamente incorrectos lanzados en tiempos pretéritos en medio de ardientes polémicas en una sociedad estancada con pretensiones de organizarse. Y en eso estamos...
*Profesor de Cirugía, Facultad de Ciencias Médicas, UNC

