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Desde el puente

El gobernador promete obras para la ciudad de Córdoba. Los mestristas creen que algunos de los proyectos son faraónicos.

20 de noviembre de 2016 a las 12:01 a. m.
Desde el puente
(Ilustración por Juan Delfini)

El radicalismo trata de escurrirse de la Casa Rosada cuando formula algunos pedidos (¿exigencias?) y considera que es central para su estrategia política y electoral mantener la crítica –si es posible dura y sostenida– contra el gobernador Juan Schiaretti. Las espadas legislativas de Cambiemos, como el mestrista Orlando Arduh, marchan a la cabeza de esa ofensiva.Del lado del PRO, hay una actitud más mesurada. Eso es el resultado no de la actitud individual de los dirigentes sino de instrucción pura y dura que baja de Buenos Aires. "Estamos con las manos atadas y podemos hacer muy poquito", remarcó un vocero del macrismo provincial.Hace unos meses, dirigentes radicales negaron de manera contundente que haya existido una orden del presidente Mauricio Macri de atenuar los cuestionamientos a la administración schiarettista.Sin embargo, hoy queda bastante claro que la instrucción vino. Los hombres del peronismo cordobés, en su mayoría amigos del gobernador, se relamen ante la situación.El radicalismo trata de forzar una definición política de Juan Schiaretti sobre cómo se parará en las elecciones legislativas, cosa que obviamente el gobernador no hará.Por ahora, disfruta de su condición de "primer aliado" del Gobierno nacional y recibe fondos para afrontar los próximos tres años de gestión con un ambicioso plan de obras públicas.Esos proyectos contemplan varios emprendimientos para el interior y otros tantos para la capital provincial. Por lo pronto, antes de fin de mes girará a todos los municipios casi $ 200 millones por el reclamado 15 por ciento de coparticipación. Después de la dura pelea con Mestre, renació la calma. Gobernador e intendente se volvieron a mostrar juntos la semana pasada y en breve volverán a fotografiarse otra vez. Será cuando se anuncie la construcción de un puente de grandes dimensiones que vinculará la zona de la Cañada con la Costanera, en Capital. "Si se concreta, esa obra puede cambiar la fisonomía de la ciudad", explicó un conocedor del tema. Entusiastas, hombres ligados al PJ definen el trabajo como "el Puerto Madero cordobés". Mestre acepta, pero pide que se termine una obra que está inconclusa: el puente Letizia, que une Villa La Maternidad con barrio Juniors. "Es una vieja promesa incumplida de Schiaretti", dicen en el Palacio 6 de Julio.Sin embargo, no todas son loas para el emprendimiento. "Las obras faraónicas suelen no tener demasiado sentido y son presa fácil de las críticas despiadadas. Ejemplo de esto es el Faro del Bicentenario", despotrican dirigentes radicales con despachos en la Municipalidad de Córdoba.Los objetivos del gobernador y del intendente son coincidentes: 2019, donde planean enfrentarse por la gobernación. El fantasma de Odebrecht En el camino, están las elecciones legislativas. Nadie quiere dar demasiadas pistas, pero siempre hay filtraciones, adrede o involuntarias. Schiaretti esperará hasta último momento a su socio, el exgobernador José Manuel de la Sota, quien debe definir si será o no candidato.Algunos episodios que podrían desencadenarse en Brasil con la firma Odebrecht dejan a De la Sota en la sala de espera. No es demasiado escarpado su camino, ya que se encuentra en España y utiliza activamente las redes sociales para difundir sus ideas. Hace equilibrio para ser crítico de Macri pero no tanto.En el banco de suplentes del jus­ticialismo estaba el vicegobernador Martín Llaryora –mide muy bien en las encuestas–, pero fuentes legislativas apuntan que el exintendente de San Francisco rechazaría la convocatoria a encabezar la boleta de candidatos a diputados nacionales.Si De la Sota y Llaryora quedan al margen de las candidaturas, lo más posible es que el PJ elija a un dirigente joven, para empezar su mentada renovación, la cual será a todas luces parcial, habida cuenta de que Schiaretti planea su reelección en 2019.¿Una puesta en escena del justicialismo para poner una lista supuestamente débil ante el oficialismo nacional?En el PRO aseguran que, hoy por hoy, los seis diputados peronistas cordobeses en general acompañan los proyectos del Gobierno nacional, de modo que esa competencia sería ficticia. Y desafían a Schiaretti a decir si apoyará a De la Sota y a Sergio Massa o manifestar que avala a los candidatos de Macri en Córdoba. Una exageración o, más bien, un lugar común. Lo cierto es que Macri no quiere que Cambiemos se convierta en un foco de conflicto para Schiaretti. El radicalismo no termina de digerir esta situación y avanza con un nuevo planteamiento: la Provincia recibió una fuerte cantidad de dinero de la Nación, pero sigue aumentando los impuestos, lo cual –desde la óptica del centenario partido– es un contrasentido.En la última visita de Macri a Córdoba, no hubo entusiasmo radical en la recepción (varios dirigentes de primera línea ni siquiera fueron al acto de Hernando). "Al final, parecemos cortesanos", reflexionó un experimentado dirigente de la UCR. Honestidad brutal.