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Las críticas a un "sketch" de Francella

as críticas al sketch televisivo “La nena”, del programa de Guillermo Francella que emite Telefe, han desatado una polémica. Patricia Carolina Saucedo Añez.

09 de mayo de 2013 a las 02:00 p. m.
Patricia Carolina Saucedo Añez*
Las críticas a un "sketch" de Francella

Las críticas al sketch televisivo "La nena", del programa de Guillermo Francella que emite Telefe, han desatado una polémica. Primero, hay que decir que cuando nos reímos de un sketch humorístico, lo que hacemos es nada más que constatar lo que está presente en nuestro sentido común; es decir, ese saber cotidiano y evidente que nos guía en nuestro quehacer diario. Segundo, muchas veces el humor es una forma de exteriorizar tabús que de otro modo no serían expresados en el discurso. Tercero, el discurso humorístico alivia tensiones latentes. Si bien Julieta Prandi no era una niña al momento de realizar ese programa, su caracterización del personaje "la Nena" escenifica lo contrario. La idea de la atracción sexual hacia niños/as es un tabú, moral y penal, aunque no quita que la famosa fantasía de la colegiala esté presente en las cabezas de varios argentinos.Lo que este sketch constata es justamente el tabú de mirar a niños/as con intenciones sexuales, y su reprobación moral. Aquí, Francella rompe ese tabú. La contradicción de Prandi como mujer y su caracterización infantil dejan el espacio para las dudas acerca de la interpretación correcta, la cual varía según las características socioculturales de los receptores.En este sentido, otra de las características del humor es su ambigüedad. Mientras algunos se ríen del sketch unos segundos y confirman su creencia de que mirar a niños/as con intenciones sexuales no es moralmente correcto, otros quizá ven en esa oferta mediática la legitimación de la ruptura de ese tabú.Sin estudios empíricos sobre el tema, es difícil expresar una declaración contundente, aunque el riesgo de una interpretación que legitime la pedofilia está presente, por más que Francella sea un actor tan querido. Pero lo que este programa sin duda alguna constata es la sexualización de la mujer argentina.

El cuerpo de la mujer semidesnuda con connotaciones sexuales es una constante en el humor argentino: las chicas de Porcel y Olmedo, las secretarias y bailarinas de Sofovich y Tinelli. Esto no quita que esta crítica legítima a los contenidos de Poné a Francella sea instrumentalizada con fines políticos muchos años después de que el programa fuera emitido por primera vez. La instrumentalización de la crítica a los medios no hace más que deslegitimar el debate acerca de sus contenidos y la representación que se ofrece de la mujer. Es realmente indispensable que la imagen de la mujer en el humor y en la televisión argentina deje de ser la vitrina de una carnicería.

Máster en Ciencias de la Comunicación en la universidad de Erfurt, Alemania