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Cercanías y suspicacias

No es una sintonía que el Presidente pueda encontrar con facilidad en el peronismo. 

14 de agosto de 2016 a las 12:01 a. m.
Cercanías y suspicacias
(Ilustración Juan Delfini)

Los adversarios locales de Juan Schiaretti enfrentan una dificultad objetiva: la cercanía del presidente Mauricio Macri con el gobernador arraiga en motivos que exceden las buenas razones de la convivencia institucional. Existe, en primer lugar, una coincidencia entre el país productivo que Macri anhela construir y el perfil de la provincia que Schiaretti conduce.Quienes frecuentan al jefe del Estado afirman que la preferencia de Macri con Córdoba va más allá de la gratitud por el voto mayoritario que aquí obtuvo: funciona acá el modelo de matriz productiva que le gustaría extender al país.También reconocen en Macri una empatía con el estilo de administración que el gobernador aplica.Ambos gobernantes suelen evocar su paso por la industria automotriz como su mejor experiencia, por esquemas de dirección por objetivos, eficientes en la gestión de los procesos y obsesivos con la austeridad del gasto.No es una sintonía que el Presidente pueda encontrar con facilidad en el peronismo histórico, acostumbrado a la responsabilidad laxa del distribucionismo.Tampoco en el radicalismo tradicional, más propenso a los discursos que a las planillas de cálculo. Números finos El diálogo escueto pero directo entre Macri y Schiaretti no implica, por sí mismo, una alianza de proyección electoral, pero le obtura a la principal oposición provincial el camino de las intrigas.En consecuencia, la discusión política ha comenzado a reenfocar el método y la mirada. Pone ahora la lupa en la letra chica de los acuerdos que se firman como consecuencia derivada de cada apretón de manos.Ocurrió así –no por mérito opositor, sino por un planteo de la Unión Industrial Argentina– cuando se dirimió la compra de insumos para la construcción de los gasoductos troncales, la obra clave en la nueva relación Nación-Provincia.Sobre el plazo de inicio de las obras, la contratista brasileña Odebrecht habría adquirido insumos locales, refieren ahora en el Gobierno provincial.La decisión pondría algún equilibrio en la puja que las acereras de la región emprendieron contra lo que consideran una competencia desleal de las empresas chinas. En México, al reclamo lo atajó Ildefonso Guajardo, el secretario de Economía del presidente Enrique Peña Nieto.También las diferencias por los números cruzados del sistema previsional obligarán a la política a ceñir sus argumentos a la precisión contable.En la Legislatura, adjudican al impulso del diputado nacional Nicolás Massot, entre otros, que se hayan instalado en la agenda las quejas de la Anses por los números deficitarios de la Caja. Y advierten que el radicalismo obtuvo, como contrapartida, el apoyo del macrismo al reclamo de los intendentes por la coparticipación municipal.El Gobierno recordó que una ley de votación consensuada en tiempos de la discriminación kirchnerista ya estableció prioridades: primero la armonización previsional y luego el reparto de fondos.Es probable que el ruido en público continúe. La sigilosa pelea de fondo será entre Osvaldo Giordano, ministro de Finanzas (pero antes experto en recursos de la seguridad social), y Emilio Basavilbaso, titular de la Anses, el funcionario que consiguió, con la reparación histórica a jubilados, la medida de mayor impacto social del gobierno de Macri. Debilidades y desconfianzas Ocurre, sin embargo, que estas disputas tienen como telón de fondo el complejo escenario económico que enfrenta Macri. Que ha comenzado a despertar reacciones legítimas de inquietud social, no exentas de agitación política y de ilegítimas provocaciones a la violencia.En esa posición de debilidad, la sociedad política de Schiaretti con el exgobernador De la Sota y la alianza de este con Sergio Massa despiertan suspicacias en la Casa Rosada.Son vectores enfrentados: uno que conduce a la cercanía del Presidente con el gobernador, y otro en sentido contrario, que lleva a la colisión objetiva entre la alianza Cambiemos y el peronismo que busca rearmarse para disputarle el poder. Así como la condición de administrador acerca a Macri con Schiaretti, la desconfianza persiste con quienes fueron sus pares en la competencia presidencial y aspiran a volver a enfrentarlo. Pudo observarse en el escenario conflictivo que rodeó el tratamiento parlamentario del ajuste tarifario. El Gobierno nacional se juega allí el núcleo de su política de reducción del déficit. Ello equivale a decir: el futuro de su plan antiinflacionario.Los legisladores delasotistas se sumaron a la embestida que disfrutó Julio De Vido, el hacedor del descalabro energético. Y en defensa de Macri, jugaron los radicales de Córdoba.