Temas del día:

Cálculos en la antesala

En la campaña, Scioli tuvo un discurso a veces enfrentado con el kirchnerismo, como la lucha contra la inflación.

20 de octubre de 2013 a las 02:21 p. m.
Cálculos en la antesala

De la cresta a la base de la ola. Así parece haber transitado la candidatura de Sergio Massa desde las semanas siguientes a 
su fulgurosa irrupción en las primarias de agosto hasta estas vísperas de la elección legislativa.

Las encuestas, aun con toda su carga de suspicacias, son el único elemento “objetivo” que permite conjeturar sobre lo que en una semana el voto terminará por confirmar o desmentir. Aunque, a esta altura, un cambio sustancial de la tendencia del electorado parece irreversible.

Hoy, el candidato del Frente Renovador (FR) aventaja por siete puntos (encuestas coincidentes de las consultoras Management & Fit y Giacobbe y Asociados) o por 10 (Raúl Aragón y Asociados) a su rival del Frente para la Victoria (FPV), Martín Insaurralde, en la elección de la provincia de Buenos Aires, que definirá la preconfiguración de las candidaturas hacia la presidencial de 2015.

¿Qué pasó desde aquella cresta de la ola, cuando las anteriores encuestas llegaron a marcar una ventaja de hasta 12 puntos, con perspectiva en aumento? No fue por errores de Massa, cuidadoso al extremo en sus pasos de campaña, hasta para circunscribir al territorio bonaerense su pretensión, cuando su mira está en 2015, de lo que esta semana dio una señal al aparecer junto a Roberto Lavagna y Carlos Reutemann.

El papel de Scioli

Los méritos hay que buscarlos en el oficialismo, entendido en su acepción más amplia. Desa­parecida de escena tras las primarias abiertas, simultáneas, obligatorias (Paso) para no cargar con la derrota, la Presidenta terminó dejando la campaña de Insaurralde en manos de Daniel Scioli.

El gobernador incidió en el contenido de la campaña y con un discurso distante, a veces enfrentado (admitió por primera vez la necesidad de resolver la inflación) con el del kirchnerismo duro.

En ese camino, el candidato del FPV parece haber conquistado algunos puntos, a los que sumó otros con la cintura política propiamente peronista que demostró al cortar de cuajo con el caso Cabandié, acotándole sus efectos a la ciudad de Buenos Aires (Pino Solanas relega al tercer lugar en las preferencias al kirchnerista Daniel Filmus).

Quizá tanto como su alejamiento de la campaña, la ausencia de Cristina Fernández del Gobierno por su cirugía y el posoperatorio también contribuyeron al repunte de Insaurralde.

Resulta curioso observar, sin embargo, que las mismas encuestas que hasta hace poco le atribuían a la Presidenta un bajo nivel de aceptación, a partir del coágulo cerebral que le extrajeron recogieron una imagen positiva mayoritaria. ¿Puede tanto el factor emocional en la opinión y el voto de los ciudadanos, o las razones son otras?

Precandidatos se buscan

La última semana no fue, sin embargo, tranquila en el oficialismo. El núcleo kirchnerista duro del Gobierno se encargó de neutralizar el protagonismo del vicepresidente en ejercicio del Ejecutivo, Amado Boudou.

Pero de igual modo lo hizo para cercar ese mismo afán de Scioli. Por caso, el bonaerense no pudo capitalizar la celebración en la Plaza de Mayo del Día de la Lealtad y tuvo que refugiarse en la liga de gobernadores en apoyo al candidato santafesino Jorge Obeid. Al día siguiente, el jefe de Gabinete le enmendó la plana por haber dicho que la Presidenta volverá en pocos días: “No depende de decisiones políticas sino médicas”, dijo Juan Abal Medina.

Así las cosas, si el domingo se confirma lo que anticipan las encuestas, pueden sacarse algunas conclusiones. Un triunfo por tres, cuatro o cinco puntos más que el cinco por ciento que le dieron las Paso no colocará a Massa como el mayor emergente peronista hacia 2015: 
no habría sangría peronista hacia el tigrense, como se vaticinaba hasta hace apenas unos días.

Massa quedaría ubicado en la pelea en un pie de igualdad con Scioli y con José de la Sota, si se confirma la victoria del cordobés.

Precandidatos en la grilla, a los que por estas horas en aquel núcleo duro kirchnerista se pergeña sumar a “potenciales herederos” del modelo de la última década.

Uno es el entrerriano Sergio Uribarri, que el domingo probablemente confirmará la ventaja que en las Paso le dio una de las pocas alegrías a la Presidenta. Se lo menciona para la jefatura de Gabinete, puesto que le dará mayor exposición pública.

El otro es el presidente de Diputados, Julián Domínguez, con fuerte papel institucional en la convalecencia de Cristina: a él le encomendó hacerse presente en San Juan tras el accidente de José Gioja y este fin de semana llevar su representación a la cumbre iberoamericana de Panamá.