Boleto estudiantil por la justicia distributiva
Un principio de igualdad de oportunidades, al que llamo justicia distributiva, es mi principal fundamento.Elvio José Sahaspe.
Los vecinos de la ciudad de Córdoba deben saber que no es un capricho defender un boleto estudiantil de 56 centavos. Un principio de igualdad de oportunidades, al que llamo justicia distributiva, es mi principal fundamento.
Fue el propio oficialismo- a través de la ordenanza 11.717- el que aprobó el aumento del precio del boleto para el transporte público (ordenanza que no contó con mi voto), estableciendo en su artículo 5º que la tarifa de abono estudiantil, universitario y terciario se regiría por la ordenanza 11.708. ¿Qué establece esa ordenanza? Define con claridad que el abono estudiantil debe costar exactamente 28 por ciento del precio del boleto.
Lo paradójico fueron las irascibles expresiones del intendente Daniel Giacomino, quien trató de manera irrespetuosa a los concejales y amenazó con acompañar a los empresarios a formular una denuncia penal en la Justicia. Olvidó que él había pedido la aprobación de la ordenanza 11.717 y, como desconoce que entre sus atribuciones está la reglamentación, prefirió emitir un polémico veto.
Al estudiar la ordenanza 11.717, aparecen en el concepto del boleto dos agujeros negros:
Fondo de tarifa social de 6,5 centavos, con una proyección de recaudación para este año de 11.341.901 pesos. De los 5.670.956 boletos que tienen un valor de 1,30 peso, siendo que la tarifa base para las empresas es de 1,5801 peso, la compensación por boleto es de 28 centavos, lo que haría un total de 1.588.435 pesos. Sería importante saber a dónde van los 9.753.466 pesos restantes.
El fondo de usuarios subsidiados de cinco centavos, con una proyección para 2010 de 8.724.539 pesos. Desde su promulgación el 17 de diciembre último, lleva cuatro meses ingresando en alguna caja, pero no se sabe en cuál, si a Rentas Generales o quién lo tiene guardado, puesto que no ha sido reglamentado. Ya acumula más de 2,9 millones.
Estas dos cuentas o agujeros negros representan unos 20 millones de pesos que deben direccionarse a sostener el abono estudiantil universitario.
Esos dos componentes del precio del boleto, con sus proyecciones, son parte del expediente 232.223/09, folios 64 y 65.
Los vecinos deben saber que el abono universitario es una forma de avanzar en la justicia distributiva, en la igualdad de oportunidades para los sectores que más necesitan, en este caso no para los trabajadores, sino para sus hijos. Mientras el intendente es abogado de parte de los intereses empresariales, este concejal pretende defender el derecho de los jóvenes, además de afianzar el concepto de empresas de servicios públicos. Es mi obligación trabajar para la ciudad, a pesar de los desatinos del Ejecutivo, que en 2009, con el sistema diferencial, subsidió 14 millones de pesos.
*Concejal de la ciudad de Córdoba (PJ)

