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Aquí América latina

Aunque parece ocultar con minucia la fecha, Josefina Ludmer, nacida en San Francisco, Córdoba, bien puede ser ubicada como perteneciente a la generación de 1970. Ángel Stival.

10 de abril de 2011 a las 12:01 a. m.
Ángel Stival (Periodista; [email protected])
Aquí América latina

Aunque parece ocultar con minucia la fecha, Josefina Ludmer, nacida en San Francisco, Córdoba, bien puede ser ubicada como perteneciente a la generación de 1970. Para ella, las palabras de esa época eran escritura, significante, producción, revolución, deseo y goce. Las de ahora, entretenimiento. "O sea, no aburrimiento, diversión. Y segundo: no densidad. Porque cuando uno dice que una cosa es densa, más bien te la sacás de encima", dice en un reportaje reciente.A ella debemos, entre otros, El género gauchesco . Se trata de un tratado sobre la patria (1988), ensayo en el que se reflexiona con lucidez sobre la posición del escritor gauchesco, que, desde otro lado, usa la posición y la voz del gaucho para escribirlo, da voz al gaucho desde afuera. Por ejemplo, el Martín Fierro .Cuando uno lee el título de su último ensayo, Aquí América latina , se prepara para absorber una mirada actual sobre el recurrente tema del desguace de un territorio que sueña con la unidad. Sobre todo hoy, tiempos que no se sabe cuánto durarán, pero en los que parecen emerger fuerzas irreversibles en ese sentido. Días de crisis Uno olvida que, antes que nada, Josefina Ludmer es crítica literaria. E ignora que, durante el año 2000, esta profesora emérita de la Universidad de Yale (Estados Unidos) estuvo en Buenos Aires disfrutando de un año sabático y en inmejorable posición para atisbar los indicios de una debacle que sobrevendría un año después. Decide escribir un diario en el que van brotando claves literarias para entender la configuración política, económica y social en América latina. "El año 2000 –escribe– era el año ideal para ir al futuro del pasado y al pasado del futuro sin moverme del presente. Podía vivir el año 2000 como la utopía realizada del neoliberalismo en América latina (todo el poder a los mercados) y, a la vez, como el camino al Apocalipsis de 2001".Una especulación es el subtítulo de su libro. "Especular. Literalmente y en todos los sentidos. Como adjetivo con el espejo y sus imágenes, dobles, simetrías, transparencias y reflejos. Y especular como verbo: pensar y teorizar (con y sin base real, todo podría ser una pura especulación). Y a la vez maquinar y calcular ganancias".El resultado es un simple estar en Buenos Aires con el bagaje de su formación, leyendo los periódicos por la mañana (ficción diurna) y leyendo libros o viendo telenovelas por la noche (ficción nocturna).