Apareció una billetera generosa
En la Nación dicen que las cajas de jubilaciones de las provincias son muy desparejas. Córdoba está en el lote de las “buenas”. Igual será auditada.
Si Cambiemos puede cumplir con su promesa de que la Cámara de Diputados de la Nación dé media sanción al proyecto de ley ómnibus –incluye la subvención estatal a los déficits de las cajas de jubilaciones de 13 provincias–, Córdoba suspirará aliviada, después de una trabajosa negociación. El gobernador Juan Schiaretti es considerado en la Casa Rosada como uno de los cuatro caudillos "sindicalizados" en el reclamo y la presión para que salga el auxilio económico del Gobierno central a las provincias que no transfirieron sus cajas de jubilaciones. Los otros son Carlos Verna (La Pampa), Miguel Lifschitz (Santa Fe) y Gustavo Bordet (Entre Ríos).Por pedido de Córdoba, se incorporó un artículo para que el respaldo saliera por ley. Fue elaborado en el entorno íntimo de Schiaretti, quien lo envió por anticipado a algunos hombres del Gobierno nacional, entre ellos al jefe del bloque de diputados nacionales de Cambiemos, el cordobés Mario Negri, quien no participó de las negociaciones porque estaba enfermo. El diputado Nicolás Massot y el titular de la Cámara Baja, Emilio Monzó, mantuvieron largas conversaciones con el senador Carlos Caserio y el ministro de Finanzas, Osvaldo Giordano, entre otros.¿De cuánto dinero se habla para compensar el déficit de la Caja de Jubilaciones de Córdoba? En la provincia aseguran que oscila entre 4.000 millones y 4.500 millones de pesos por año, a valores de hoy.
El ajuste La condición previa para sellar el pacto es la adecuación de los organismos provinciales, lo que en realidad no es otra cosa que la "armonización" de la que se hablaba durante las administraciones kirchneristas. En buen romance: el ajuste que tendrán que hacer aquellos que aún no lo hicieron. Por eso, la situación se analizará distrito por distrito y no en bloque.La Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) auditará las cuentas, aunque en el Gobierno indican que el escenario de las 13 provincias que reclaman es totalmente desparejo. Y aclaran que Córdoba está dentro del lote de las mejores, lo que lleva a pensar que no habrá problemas.Desde la sanción, habrá un plazo de 120 días para regularizar las situaciones provinciales. "Nosotros estamos muy bien y hay que recordar que hicimos todo lo que había que hacer. Hace unos años, pagamos todos los costos políticos, con una manifestación en la calle que fue durísima y que terminó con desmanes", recordó un alto funcionario del Ejecutivo provincial.Este acuerdo le da un marco de racionalidad y tranquilidad a las provincias que accedan, porque implica un ajuste atado al aumento de las jubilaciones nacionales (dos veces por año).El intendente de Córdoba, Ramón Mestre, se entusiasma, a su vez, con el reparto de los fondos, porque eso permitirá que los municipios cobren el 15 por ciento que hoy les retienen de la coparticipación."Fui el primero en plantearle este tema al presidente Mauricio Macri en la reunión de Río Ceballos", dice un alborozado Mestre, mientras sigue negociando fondos nacionales para evitar la suba del transporte.El intendente capitalino dice que necesita 120 millones de pesos, de los cuales considera que recibirá un tercio de la Nación. ¿Y el resto? La respuesta de Mestre es contundente: "Lo tendremos que poner nosotros, como siempre".El jefe municipal está convencido de que si hoy aumenta el boleto, él será el destinatario central de todas las lógicas quejas de la ciudadanía. De todos modos, la negociación no está cerrada y demorará algún tiempo. Al menos, esta semana terminará sin novedades, porque Mestre viaja a Estados Unidos, desde donde regresará el próximo viernes.¿Resultado cantado? Estos días son para contar monedas y redoblar los reclamos. Todos volvieron más o menos satisfechos de la Casa Rosada. Tal vez no ocurra lo mismo mañana, con el resultado puesto de la elección de intendente de la ciudad de Río Cuarto.El candidato peronista Juan Manuel Llamosas lidera en todas las encuestas, salvo en una encargada por el radicalismo, que le da a aquel un empate técnico con el oficialismo local.En un sondeo del Gobierno nacional, hay siete puntos de ventaja para el opositor, y en otro independiente los resultados son similares. Este último dice que dos tercios de los votantes de Macri en el balotaje presidencial votarán hoy con total prescindencia y podrían no elegir al candidato respaldado por el PRO.En la Casa Rosada, admiten que el Presidente tuvo un rol lateral en la campaña. Tratan de justificar esa actitud en la previsibilidad de la derrota. "En el fondo, hay que reconocer que tenemos un buen candidato, pero la gestión actual (encabezada por el radical Juan Jure) es deficitaria", se sinceró otro calificado funcionario nacional.Son formas de argumentar un eventual resultado negativo. El primero para Macri desde que es presidente. Si se confirman los pronósticos, será: uno jugado, uno perdido.

