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Un año de Estado mínimo

Mestre no tiene compromiso social en la gestión de gobierno, reservándose un rol de administrador de aquellas obras y servicios esenciales que sin dudas debe prestar el Estado municipal. Fernando Machado.

12 de diciembre de 2012 a las 12:01 a. m.
Fernando Machado (Exconcejal de la ciudad de Córdoba, partido GEN Córdoba)
Un año de Estado mínimo

El 10 de diciembre, se cumplió un año desde que Ramón Mestre es intendente de la ciudad de Córdoba. El candidato de la Unión Cívica Radical hizo campaña prometiendo "orden" y desde que asumió sólo difunde haber puesto el tan mentado orden.A la hora de hacer un balance de esta gestión, lo que nos preocupa y motiva estas líneas es la concepción del "Estado mínimo municipal", reduciéndolo a su mínima expresión, que Mestre demuestra con cada acción de gobierno. Veamos algunos ejemplos: Residuos. Apenas asumido, este intendente tercerizó (sin licitación) la prestación del servicio de recolección y traslado de los residuos sólidos urbanos a las dos empresas privadas que hoy nos cuestan varios millones de pesos más de lo que costaba Crese, sin que el servicio haya mejorado y sin necesidad alguna, ya que las encuestas demostraban que los vecinos aprobaban la gestión de la empresa estatal. Reducción a la mínima expresión del área social: desde hace muchos años, el área de bienestar social municipal había alcanzado un desarrollo importantísimo. A nadie se escapa que el brazo solidario del Estado municipal debe en la actualidad ocuparse de esta problemática que antes estaba exclusivamente en manos de la Provincia y la Nación, sobre todo cuando a partir de 2002 muchos programas sociales nacionales se ejecutan de forma directa por los municipios.Apenas asumió, este Gobierno ha desjerarquizado la repartición respectiva, pues ahora existe una Subsecretaría de Desarrollo Social y Deporte, a cargo de Pablo Minelli, una figura estrechamente vinculada con el mundo del deporte, pero sin experiencia en lo social. Sólo queda una Dirección General de Protección Familiar y Desarrollo Social, de lo que antes era Secretaría. Incluso hemos visto cómo el "Vale lo nuestro" va en franca desaparición. Servicios pasados a prestatarias privadas. Luego del "huracán Kammerath", que dejó una Municipalidad en ruinas, fue necesario emprender la prestación de muchos servicios –como alumbrado público, obras viales y mantenimiento de espacios verdes, entre otros– por administración, es decir prestados por los propios empleados municipales, lo mismo que algunas obras públicas. El intendente Mestre ahora ha vuelto a dejar estos servicios en manos privadas, a pesar de que cuenta con el personal para hacerlo directamente. Licitación de transporte urbano de pasajeros. Se encuentra en el Concejo Deliberante el pliego para licitar el sistema de prestación del servicio de transporte urbano de pasajeros. El Ejecutivo planea hacer desaparecer Tamse, aduciendo que este servicio no debe ser prestado por el Estado.Probablemente, los sectores más empobrecidos y alejados del Centro padecerán con un sistema precario, pues a las empresas privadas sólo les interesa el lucro, y entrar en barrios alejados, aislados de los grandes centros urbanos, con pocos pobladores y encima con calles de tierra, no resulta atractivo para el capital privado.Es Tamse la que hoy ingresa en barrios fuera de la avenida de Circunvalación, considerando ciudadanos de primera (igual que los del Centro o barrios residenciales) a sus vecinos. Cuando esta se privatice, ellos quedarán a pie. Administradores. Aumento de tarifas y tributos. Apenas asumida, esta gestión se ha despachado con fuertes aumentos en rubros tales como la Contribución sobre los Inmuebles (conocida como "tasa municipal"), el precio del pasaje de colectivos, la tarifa de taxis y remises, la inspección técnica vehicular (ITV), etcétera. En definitiva, hoy a los cordobeses la prestación de servicios del municipio nos cuesta más o menos el doble o triple que antes y los servicios que se prestan son igualmente precarios, algunas veces peor que con otras administraciones. Conclusión: a modo de balance del primer año de gestión mestrista, con estos pocos ejemplos, hemos visto que no tiene compromiso social en la gestión de gobierno, reservándose un rol de administrador de aquellas obras y servicios esenciales que sin dudas debe prestar el Estado municipal, por mandato constitucional. Desde una concepción progresista, estamos convencidos de que en el siglo 21 la Municipalidad debe mostrar su brazo solidario que albergue a los que menos tienen, sin olvidarse de las obras y servicios públicos necesarios para que la ciudad avance.La Municipalidad debe invertir en salud de alta complejidad; en servicios públicos para todos los vecinos, sin distinciones, y con idéntica calidad en su prestación; en obras de infraestructura también para los más pobres.El Estado municipal debe procurar terminar con las inequidades, invirtiendo en políticas de desarrollo social para los sectores más postergados, actuando solidariamente, involucrándose en seguridad pública y en la erradicación de la pobreza, sobre todo si se es aliado político del Gobierno provincial, como declara el gobernador José Manuel de la Sota en cada entrevista.Desde la oposición, nos encargaremos de recordarle al intendente esta concepción durante todo su mandato.