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Agenda para el futuro, se busca

En los últimos años, no hubo en Córdoba un debate en serio acerca de cuál debe ser el modelo sustentable para esta provincia, sus ciudades, sus pueblos y sus campos. ¿Industrial, agropecuaria, comercial o turística? ¿O un poco de cada caso y en qué proporción?

29 de junio de 2014 a las 12:02 a. m.
Redacción La Voz
Agenda para el futuro, se busca

Así arrancan los aprestos electorales: diálogos, fotos, acuerdos, desavenencias, amenazas; todo con el trasfondo de una siempre intensa puja por lugares seguros en las listas. Porque de eso se trata: de ubicar dirigentes o punteros en las boletas como punto de partida para seguir alimentando a la política desde la teta del Estado, con sus puestos y recursos. Cerrado este capítulo, que tuvo al histeriqueo como  constante, llega el momento de la campaña. La construcción de eslóganes deriva en una "plataforma electoral", un documento casi publicitario al que, con seguridad, nadie lee. Ni siquiera los propios candidatos…De hecho, muchas loables organizaciones civiles se encargan de monitorear su cumplimiento, siempre escaso. En los últimos años, no hubo en Córdoba un debate en serio sobre una cuestión central: cuál debe ser el modelo sustentable para esta provincia, sus ciudades, sus pueblos y sus campos. Y no es que no haya existido alguna usina de pensamiento o que no estén en marcha algunas obras; lo que ocurre es que lo que gana el lugar de prioritario para una gestión, lo pierde para la que sigue. El modelo que falta Por cierto, los tiempos de zozobra económica (sin duda, estamos en uno de ellos) pueden convertirse en un obstáculo para pensar el futuro. Claro, siempre habrá una excusa que impida resolver entre todos si Córdoba debe ser industrial, agropecuaria, comercial o turística. O un poco de cada cosa y en qué proporción.Si esta provincia es una isla y debe declararse cordobesista pura. O si debe quedar atada a designios nacionales. Si es mejor aceptar un falso federalismo o encerrarse a culpar a los otros. Lejos de esta necesaria discusión, la coyuntura se lleva todos los esfuerzos en maniobras de ataque y de defensa. Atado en muchos casos a decisiones económicas que se originan en el poder central, cada sector económico atraviesa hoy problemas de distinta magnitud y con distinta perspectiva. Repasemos: Salarios. El Gobierno nacional admite que la mitad de la población ocupada tiene ingresos por debajo de 4.500 pesos, una cifra con la que llegar a fin de mes es utópico. Para los sectores medios y medio altos, el impacto del Impuesto a las Ganancias se lleva, por caso, buena parte del medio aguinaldo que se está cobrando en estos días. Consumo. Para peor, el bolsillo siente el impacto de la inflación: la venta de productos masivos está en baja en los supermercados. Un informe de la Fundación Mediterránea revela una caída del 2,1 por ciento en todo el país, pero apunta un inquietante 8,3 por ciento en Córdoba respecto del año pasado. Las ventas minoristas –según la Federación Comercial– estuvieron en mayo un 9,4 por ciento por debajo, en volumen, respecto de 2013."No es casualidad que el poder adquisitivo de los salarios esté alrededor de un siete u ocho por ciento por debajo de un año atrás. A pesar de que ya han comenzado a recibirse los aumentos salariales de este año", explica el economista Gastón Utrera. Empleo. Nada menos que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) admitió que, durante el primer trimestre de este año, cayó el nivel de empleo formal. En la provincia de Córdoba, esto significó 3.368 puestos de trabajo menos respecto del mismo período de 2013, nada más que en el sector privado "en blanco". Radiografía de la crisis Con el microscopio más cercano, Utrera releva una situación crítica en todos los sectores de la economía, a prueba de cualquier tipo de retórica que intente explicar una realidad complicadísima: Automotrices. Todavía no arrancan. Si bien los planes de financiación provincial y nacional pueden morigerar la caída, aún quedan muchos autos en stock. "La producción estuvo cayendo menos que las ventas, lo que aumenta stocks ; es lógico entonces que si aquellos planes traccionan demanda, muevan primero las ventas y luego la producción", explica. Metalmecánicas. Muy complicado. Bajo volumen de ventas, atraso cambiario, restricciones a las importaciones, cadena de pagos complicada... un combo difícil. Las expectativas de devaluación generan sobrecostos en insumos, porque el proveedor tiende a cubrir el riesgo de mayor costo de reposición si el dólar sube de manera sorpresiva. Inmobiliarias y desarrollistas. Semáforo en rojo porque las ventas de inmuebles de desarrollistas en Córdoba –según el índice de la Cámara del sector– fueron en mayo entre 37 y 47 por ciento menores, si se consideran ventas al contado o en pozo (con financiaciones cortas) y ventas financiadas (planes de ahorro para departamentos), respectivamente. En este sector, también juegan en contra las expectativas de devaluación: para las primeras, se frenan operaciones, a la espera de un menor precio en dólares luego de una suba del tipo de cambio. Y para las segundas, juega en contra la pérdida de poder adquisitivo de los salarios. Transporte . Bajos volúmenes por caída de transporte de insumos industriales y de construcción, y caída de transporte de bienes industriales finales. Aquí la presión gremial es fuerte, lo cual reduce la rentabilidad de las empresas de transporte. Coyunturas eternas Como se la mire, la provincia industrial, comercial, turística y de servicios sufre de manera casi crónica. Apenas si el campo puede asomar la cabeza, pero el efecto de derrame no parece suficiente. Hay decenas de indicadores más para validar que la realidad se ha tornado compleja, mientras las acciones gubernamentales no logran despejar incertidumbres porque parecen más atadas a intereses particulares de los protagonistas que a trazar un horizonte de largo plazo.Está bueno que haya políticas de Estado que vengan desde 1983, como el Paicor, o más nuevas, como el Boleto Educativo Gratuito, y un compromiso de continuarlas en el tiempo. Pero, a poco que se lo piense, hay algo más preocupante: que el Paicor lleve más de 30 años revela que en Córdoba persisten sectores que requieren la asistencia del Estado para que sus hijos se alimenten en la escuela. O que los trabajadores deban apelar a que el transporte sea gratis para que sus chicos puedan estudiar en primarios, secundarios y universidades. A esta altura, nadie tiene duda, por ejemplo, de que la Asignación Universal por Hijo es una herramienta de la que no se podrá prescindir por muchos años, por más que se hable de década ganada.Es decir, nacieron como paliativos, pero deben quedarse para siempre, porque la política no puede, hasta ahora, resolver una crisis social perenne y que cada político "redescubre" cerca de las elecciones, y propone solucionar a su manera.Sería bueno que en alguna pausa de la farandulización de la campaña comencemos a pensar en la Córdoba que deseamos. De aquí a todas las décadas por delante que sea posible, para establecer una verdadera agenda de gobierno hacia el futuro.