Agoniza un hombre baleado en la cabeza
Lo hallaron en su automóvil. Sospechan de una venganza narco. Era testigo de un crimen impune en la villa serrana.
"La \'bronca\' sería por \'frula\'". Con esas palabras se refirió anoche una calificada fuente que tiene acceso a la investigación por el brutal ataque a un hombre, quien recibió un tiro a quemarropa en la cabeza, el domingo a la noche, mientras se encontraba en su auto en las afueras de Villa Carlos Paz.
La víctima, Cristian Fernández (31), permanecía al cierre de esta edición en gravísimo estado, conectado a un respirador mecánico, en la terapia intensiva del Hospital Córdoba.
Fernández, domiciliado en barrio Villa Páez de la ciudad de Córdoba, recibió un disparo por parte de una persona que estaba a su lado en un Fiat Duna Weekend rojo y que escapó.
La hipótesis del robo fue descartada y los investigadores se orientan a una "brutal venganza". En ese marco de líneas investigativas, cobra fuerza un presunto ajuste por drogas.
La víctima tenía antecedentes en la materia. De hecho, el año pasado había sido detenido en Villa Carlos Paz, a bordo de una moto, con aproximadamente medio kilo de marihuana. La sospecha es que presuntamente hacía " delivery " de drogas.
Trascendió que en los últimos tiempos Fernández había sido amenazado de muerte.
Testigo de un crimen. Como si el misterio no fuera suficiente, trascendió que Fernández trabajaba como guardia en el Casino de Villa Carlos Paz y había dejado de hacerlo.
El muchacho había declarado como testigo en la causa por el crimen de Lucas Maldonado, quien trabajaba en el Casino y fue encontrado muerto, en 2006, flotando frente a un balneario del río San Antonio. De todos modos, Fernández no es "testigo clave" del caso Maldonado.
Paralelamente, fuentes consultadas indicaron que el móvil del ataque contra Fernández "no tendría nada que ver" con lo sucedido con Maldonado.
De Cristian Fernández se sabe que era soltero, que tenía un hermano policía y que vivía en un departamento de Villa Páez. Además, alquilaba un departamento en Carlos Paz.
También se supo que el domingo a la noche viajó a la villa en su Duna Weekend rojo.
Los pesquisas sospechan que había sido citado por la misma persona que luego lo atacó y que iba sentada a su lado. Sería un hombre que llevaba puesta una campera negra y que huyó corriendo.

