Yanicelli mostró otra foto en donde aparece Rueda
Lo hizo durante la audiencia de ayer y generó más polémicas. Declararon otros cuatro testigos, familiares directos de ex presos asesinados en el D-2 y la UP1.
La sexta jornada del juicio que ventila el Tribunal Oral Federal N#176; 1 de Córdoba con ex militares y ex policías en el banquillo arrancó ayer con una renovada puesta en escena del ex comisario de la Policía de Córdoba Carlos Yanicelli. El represor mostró otra fotografía tomada presuntamente durante la dictadura, en la que aparece el actual camarista Luis Rueda compartiendo una reunión con otros uniformados.
Este testimonio gráfico fue publicado ayer en El Diario del Juicio (eldiariodeljuicio.com.ar), de la agrupación Hijos.
El propio Yanicelli detalló que en esa foto está presente él dirigiendo la palabra al grupo, junto a Rueda, Raúl Yanicelli (hermano del primero y también ex policía) y Luis Alberto Rodríguez, otro ex miembro de la fuerza de seguridad, imputado en este juicio por represor en el D-2.
Con estas postales repetidas, Yanicelli intenta meter como prueba que Rueda asistía a esas reuniones presuntamente organizadas por el Servicio de Inteligencia de la Aeronáutica (SIA), con sede en la zona céntrica de la ciudad de Córdoba.
Sin embargo, el ex comisario ya recibió el primer porrazo durante la audiencia del miércoles, cuando el secretario de Derechos Humanos de la Municipalidad de Córdoba, Luis Baronetto declaró que fue torturado por Yanicelli cuando estuvo detenido en el tenebroso D-2.
Más allá de este nuevo arranque del ex policía, ayer declararon otros cuatro testigos, todos familiares de víctimas que estuvieron detenidos en el D-2 y en la Cárcel de barrio San Martín (UP1) y que terminaron asesinadas después del golpe militar del 24 de marzo de 1976.
De la ronda de testigos participaron Marta Díaz y Rosario Rodríguez, viudas de los ex presos políticos Daniel Bartoli y Pablo Alberto Balestra, respectivamente. También lo hicieron María Cristina Díaz, hija del ultimado delegado gremial Florencio Esteban; y Mirian Funes, hermana de José Cristian Funes, quien en aquellos años era obrero metalúrgico y militaba en el Partido Comunista.
Hechos aberrantes. "De hoy en adelante pienso que mi vida va a cambiar. Espero justicia. La fuerza de poder hablar se la debo a mis compañeros de lucha. De hoy en adelante voy a poder hacer el duelo", dijo Rosario Rodríguez. Recordó que a su marido lo secuestraron el 17 de julio de 1975 y que el 24 de marzo de 1976 se enteró del golpe de Estado mientras lo visitaba en el penal de barrio San Martín. Dijo que ese día los militares "tomaron el penal".
"Después de una golpiza dentro del penal, Pablo quedó cuadripléjico. Lo llevaron al Hospital de Urgencias", relató. El 27 de mayo de 1976, gracias a unos enfermeros que le avisaron sobre la internación de su marido, pudo verlo "clandestinamente" durante la madrugada. "Estaba en un estado calamitoso. Desnudo. No podía mover más que una mano. Le dieron de comer algo, estaba con mucho hambre", contó la mujer.
Agregó que un día fue a la cárcel a llevarle papel higiénico y jabón y le informaron que Balestra había sido trasladado al área 311. Desde entonces peregrinaron por el Tercer Cuerpo de Ejército para tener noticias del joven, pero luego le informaron que "tenía que pasar por la morgue a buscar el cuerpo".
"Estaba junto a Inés García, (madre de otro detenido ultimado) que se desmayó. Allí comprendí cuánto sufre una madre y cuánto una esposa. Ella ya no tenía fuerza y a mí me quedaba un poquito", dijo Rosario Rodríguez y recordó que firmó las actas de defunción por las dos.
María Díaz, hija de Esteban, relató que a su padre lo detuvieron el 5 de febrero de 1976 y lo llevaron al D-2, para pasar luego a UP1. Fue fusilado el 11 de octubre de 1976. En septiembre de 1978, María vino a Córdoba a visitar a su madre, que estaba deprimida. En ese viaje ella también fue detenida; permaneció 20 días en el D-2, luego fue trasladada a la cárcel UP1, y después al penal de Devoto, donde estuvo hasta 1982.

