Suspicacias políticas en la normalización de Talleres
Ante el aluvión de empadronados, se habló de aparatos mestrista y delasotista. La Municipalidad y la Provincia lo niegan.
El aluvión de nuevos socios que cada día se agolpan en la sede de Plaza San Martín del Club Atlético Talleres ha generado suspicacias que exceden el mundo deportivo y se instalan en el escenario político provincial. Sin duda, el proceso de normalización de una de las instituciones más grandes de Córdoba –que hace más de ocho años está intervenida judicialmente por su quiebra– tiene un impacto que va más allá de las rencillas internas entre las agrupaciones de dirigentes y simpatizantes albiazules. Se calcula que, en el mes de marzo, Talleres duplicó la cantidad de empadronados. Hoy tendría unos 2.500 en condiciones de participar de la elección que el juez a cargo de la quiebra, Saúl Silvestre, anunció que se convocará una vez que se levanten todas las deudas. Como hay expectativa de venta de alguno de los jugadores, por caso Gabriel Carabajal, el levantamiento de las acreencias se podría dar este año, con lo que las elecciones serían en los primeros meses de 2014. Otra fuente de ingreso para levantar la quiebra serían los eventos y el partido de festejo por el centenario. Con un club saneado y un posible ascenso a la B Nacional, Talleres se transforma en un botín muy apetecible. Y todos coinciden en que la elección de los clubes la definen los aparatos. Aparatos. Como uno de los requisitos para poder votar y ser elegido es tener una antigüedad de al menos un año como socio, los últimos días han sido frenéticos. La agrupación La Fiel, uno de los sectores de la barra, emitió un comunicado que denuncia que el jueves 21 de marzo llegó un grupo llevado en colectivo y que esas personas habrían dicho que los enviaba el viceintendente de la ciudad de Córdoba, Marcelo Cossar. Agregaba que en la puerta estaba el director municipal de Políticas Vecinales, Jaime Juaneda, cuñado de Cossar.Desde la Municipalidad le quitaron entidad al comunicado y lo adjudicaron a "personajes oscuros y muy dañinos no sólo para el club sino también para la ciudad". Explicaron que tanto Cossar como el intendente Ramón Mestre se asociaron el martes 19, cuando terminó la ceremonia de entronización de Francisco, y que lo hicieron porque ambos son hinchas de Talleres de toda la vida.Y fueron muy contundentes al descartar que tanto el intendente como el vice o algún funcionario municipal vayan a tener alguna actuación en el proceso normalizador de Talleres y afirmaron que no respaldarán ninguna lista. Hace unos días, en un programa de cable, le preguntaron a Cossar por la situación de Talleres, y sostuvo: "La gente que está ahora (por los responsables del fondo de inversión que controla el club) parece estar haciendo las cosas bien. Les toca una situación como la que vivimos en la Municipalidad, que la recibimos devastada y la estamos tratando de ordenar". Bermúdez. La semana pasada también surgió la versión de que el transporte masivo de nuevos socios corría por cuenta del gobernador José Manuel de la Sota. La desmentida del Gobierno provincial fue similar de contundente. Aseguró que no habrá intervención en este proceso.Por ahora, y en medio de la incertidumbre de cuántas listas habrá, de los potenciales candidatos el único que aparece ligado al mundo de la política es el exsecretario de Economía de la gestión Giacomino y actual titular de la compañía provincial Asecor en la administración De la Sota, Gabriel Bermúdez.Bermúdez se limita a decir que está interesado en participar pero que aún no definió si será candidato a presidente, al tiempo que despega al Gobierno provincial de su jugada albiazul.Por lo pronto, este fin de semana estuvo viendo al Paris Saint Germain de Javier Pastore. Algunos dicen que está buscando juntar a exjugadores notables de la T para sustentar sus aspiraciones.
Anotado
Carnés. En una reunión de la Fundación Mediterránea hace algunas semanas, compartían la mesa el viceintendente de la ciudad de Córdoba, Marcelo Cossar, y el titular del Grupo Bapro, Santiago Montoya. Cuando salió el tema sobre la expectativas que tenía cada uno para adelante, con chicana de alguna candidatura para los próximos turnos electorales, el cordobés funcionario de Daniel Scioli sacó un carné del Club Atlético Belgrano y le dijo "hasta presidente del Celeste no paro". Cossar metió la mano en el saco y sacó su carné de Talleres. La escena se cerró con risas en la mesa en la que había también un par de empresarios.

