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De la Sota cerró sin una palabra de política

El candidato oficialista encabezó una kermés en Río Cuarto y en la ciudad de Córdoba. Agradeció y no enunció propuestas.

05 de agosto de 2011 a las 12:01 a. m.
De la Sota cerró sin una palabra de política

"No vengo a hablar de política. Esta es una fiesta para la familia", fue la primera frase de José Manuel de la Sota al llegar al Parque Sarmiento. A su alrededor, además de la dirigencia del PJ, había peloteros, malabaristas, payasos y castillos inflables, en una kermés estilo estadounidense, que al final rompió el tunga tunga del cuartetero Damián Córdoba. De este modo, el candidato a gobernador oficialista tuvo un cierre de campaña alejado de los actos políticos tradicionales, en los cuales los candidatos apelan a la emoción para pedir el último esfuerzo de la militancia para conseguir votos.Sin discurso político, sin propuestas y con agradecimiento a los dirigentes y militantes peronistas, De la Sota terminó una campaña del mismo modo que la empezó: alejado de la liturgia peronista. No se cantó la Marcha y no estuvieron las imágenes de Perón y Evita.Con el sello de consultor Ramiro Agulla, el oficialismo preparó un acto de cierre diferente. Un sector del espacio verde más importante de la ciudad de Córdoba se convirtió por una horas en un gran parque de diversión. "Una fiesta para la familia", rezaba la convocatoria oficialista. Sin embargo, no hubo tantas familias, los asistentes fueron en su gran mayoría jóvenes, atraídos por el imán del popular cuartetero Damián Córdoba.Desde las primeras horas de la tarde, llegaron combis que traían gente desde los barrios. "No arrastramos a nadie, sólo facilitamos la posibilidad a la gente más humilde para que venga a participar de esta fiesta", argumentó un dirigente peronista de la Seccional Novena, mientras indicaba dónde estaban los juegos para los niños y los puestos donde se entregaba "el refrigerio" (gaseosas y panchos).Luego de abrir la jornada de cierre de campaña en Río Cuarto, De la Sota se subió a un avión privado que, según los voceros delasotistas le "prestaron" los hermanos Urquía, propietarios de la Aceitera General Deheza. El candidato llegó minutos antes de las 17. Los dirigentes habían anticipado que recorrería los distintos lugares para saludar a la gente, pero eso no ocurrió. La combi que lo trajo junto al gobernador Juan Schiaretti estacionó en la parte posterior de la carpa, subió al escenario, dio un mensaje de 12 minutos y volvió al vehículo que trajo, casi sin hacer declaraciones.De la Sota no se salió del libreto y de la estrategia electoral que sostuvo durante toda la campaña. Dedicó los pocos minutos de su discurso para agradecer a la militancia. El oficialismo tuvo cierre tan atípico, como toda su campaña.