A seguir peregrinando en busca del auxilio de la Casa Rosada
De la Sota, que se anota para 2015, busca un acuerdo con Cristina para no verse obligado a gobernar en emergencia. Roberto Battaglino.
El resultado marcó otra vez el rumbo asimétrico de la ruta Córdoba-Buenos Aires. Seguirá mucho más transitada de acá para allá que a la inversa. Los gobernantes cordobeses continuarán esperando de la Casa Rosada esos dineros vitales sin los cuales les será complicado gestionar.José Manuel de la Sota definió la situación en forma contundente la semana pasada: "Insoportable". Blanqueó lo que venían diciendo sus colaboradores: si la Nación no cumple con sus compromisos, el tercer mandato delasotista estará signado por la emergencia.Para huirle a esa emergencia, De la Sota necesita un acuerdo político con Cristina Fernández de Kirchner. Y llega a ese intento de negociación en desventaja. El gesto de bajar la lista de diputados del PJ, que implicó que su pregonada idea de cordobesismo comenzase flaqueando, no tuvo ningún tipo de reconocimiento ni formal ni real. Es más, el Gobierno nacional siguió sin girar los fondos que le debe a la Caja de Jubilaciones, insistió en la necesidad de que se practique un ajuste a los pasivos cordobeses y mantuvo presupuestadas menos obras públicas respecto de otros distritos, entre otras decisiones que ratifican que Córdoba no está entre las mimadas por los K. De la Sota, que casi no tendrá representantes en el Congreso nacional, va a explorar todas las vías para lograr un entendimiento con Cristina que le facilite la gobernabilidad. Viajará hoy a Estados Unidos en busca de asistencia crediticia, como lo hizo ya en Brasil y España, ante la hipótesis de que las arcas nacionales sigan cerradas.Su gente remarcaba anoche algunos datos que ellos consideran importantes: en Córdoba, Cristina siguió con un porcentaje de votos inferior a la media nacional; y tras la euforia del resultado contundente, habrá que adoptar algunas medidas poco simpáticas que requerirán respaldos. Los hombres del gobernador electo vinculan de modo directo el poco crecimiento K entre las primarias y la general en Córdoba con la no intervención del justicialismo cordobés. Habrá que ver si así lo leen la Presidenta reelegida y los suyos.De la Sota quiere disputar la sucesión de Cristina, pero necesita la asistencia nacional para gobernar. Y aún es prematuro para saber cómo ubicará la jefa del Estado a los que se anoten para sucederla. No será opositor. Mientras, los intendentes cordobeses también forman parte de ese cuadro de dependencia. En especial, el de la ciudad de Córdoba, que casi no tiene posibilidad de ejecutar obras si no es con fondos nacionales. Por eso, Ramón Mestre tendrá también un encuadre singular: es el dirigente radical que ganó, en todo el país, la elección más importante para su partido, que acumuló derrotas por todos lados, pero no ejercerá ninguna actividad como dirigente de la oposición nacional.El sucesor de Daniel Giacomino tomó su celular anoche y comenzó a llamar para felicitar a cuanto kirchnerista tenía agendado.Es más, Mestre comentó entre los suyos que si la relación entre Cristina y De la Sota se mantiene distante, él se podría ofrecer como un acercador de posiciones. No se convertirá en K, pero hará todo lo posible por llevarse bien. Las urgencias de la administración que asume en poco más de un mes lo empujan para ese lado. Hay posturas que, a veces, los votos suelen sepultar.

