Se desconfían, pero saben que se necesitan
El PJ cordobés está más cerca de los Kirchner que tres meses atrás. Julián Cañas.
La firma del programa de refinanciación de deudas provinciales fue protocolar. El único tinte político lo dio Cristina Fernández al cuestionar una vez más a la oposición. Pero, en los pasillos de la Casa Rosada, funcionarios kirchneristas e intendentes peronistas cordobeses dejaron frases que pintan un nuevo panorama en la relación Nación-Córdoba.
Por ahora, desde las dos veredas coinciden en algo: no hacer olas hasta que aclare. Detrás de la sentencia, se esconde una realidad incontrastable: el PJ cordobés está más cerca de los Kirchner que tres meses atrás.
Hubo gestos de ambos lados en esa línea. En el acto no hubo dirigentes kirchneristas de Córdoba, de esos que le suelen hacer fruncir el ceño a Juan Schiaretti. Asistieron varios intendentes que no ocultan pertenecer a la estructura del peronismo provincial, hoy hegemonizado por Schiaretti y José Manuel de la Sota. "Estamos en una etapa de bajar tensiones, que no sé cuánto durará", admitió un intendente que hacía mucho no pisaba los pulidos pisos de la Rosada.
El acuerdo por la refinanciación de la deuda y el desistimiento de la Provincia del juicio contra la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) "no incluye ningún tipo de compromiso político", se atajaron los más cercanos al gobernador. Pero, de hecho hay un cambio en la calificación que sus funcionarios solían sostener sobre los Kirchner. Ahora, reconocen algunos logros a la gestión y terminan con un razonamiento lapidario: "Lo que hay del otro lado (por el Peronismo Federal) no entusiasma".
Un miembro del gabinete nacional de extrema confianza de Néstor Kirchner -que ayer no estuvo en el estrado principal pero que luego pasó por el acto- reflejó la actual relación del kirchnerismo con el peronismo cordobés. "Todos admitimos que la única forma de ganar Córdoba es con un PJ unido. Nos falta coincidir en el modo, pero es algo que se irá dilucidando. No es momento de apurar las cosas", dijo. Y confirmó que, según datos que manejan en la Rosada, en Córdoba las encuestas marcan que puede ser pareja la disputa entre De la Sota, Luis Juez y Oscar Aguad. Como los peronistas cordobeses, los K también ven con preocupación que el radicalismo haya perdido adhesión respecto del año pasado. Pero creen que puede ser algo momentáneo y que la UCR levantará si los intendentes "ponen toda la carne en el asador". Los peronistas apuestan a que Aguad crezca, para restar chances a Juez.
Schiaretti y De la Sota son conscientes de que, tarde o temprano, llegará el pedido de Néstor Kirchner de unificar la elección provincial con la presidencial, que hoy el PJ cordobés no está dispuesto a firmar. "Están levantando, pero todavía hay mucha resistencia a los K, en especial en el interior", razonó otro intendente. La desconfianza aún sobrevuela la relación entre los Kirchner y el PJ cordobés. Pero coinciden en que se necesitan.

