Los protagonistas no son candidatos
Das Neves se juega su futuro político en el peronismo disidente, mientras que el kirchnerismo apuesta a seguir el clima de triunfo que abrió en Catamarca. Carlos Paillet.
La única razón para que las elecciones de Chubut tengan un interés mediático y político nacional, es la presencia como jugador clave del gobernador Mario Das Neves. El precandidato a presidente espera blandir un triunfo esta noche para enviar mensajes claros en dos direcciones: a la presidenta Cristina Fernández y a los muchachos del Peronismo Federal, como Felipe Solá, Eduardo Duhalde y Alberto Rodríguez Saá, que pugnan por la nominación del PJ disidente. Por citar dos escenarios como ejemplo, desde Córdoba y el conurbano Bonaerense nadie sabe qué hacen y qué propuestas llevan para Chubut los dos candidatos referenciados en Das Neves y el Frente para la Victoria, Martín Buzzi y Carlos Eliceche, respectivamente. Son cuestiones de la más pura cocina chubutense. Pero es la salida al terreno electoral del hoy gobernador lo que ha agitado las urnas en esta provincia, que apenas suma el uno por ciento del padrón electoral nacional. Una fotografía similar a la que se vio hace una semana en Catamarca, aunque con otros protagonistas. Existe la sensación en los operadores de la Casa Rosada de que, frente a un triunfo del Frente para la Victoria en Chubut, Cristina Fernández de Kirchner esperaría el turno del 10 de abril en Salta, donde se pronostica que ganará el gobernador kirchnerista Manuel Urtubey, para lanzar su candidatura a la reelección rumbo al 23 de octubre próximo. Riesgos. ¿Y Das Neves? Ensayó una jugada riesgosa que no todos consideran oportuna dentro de su entorno íntimo. Adelantó que si pierde su delfín Buzzi en las urnas de hoy, se retirará de la política y volverá a su casa a cuidar a sus nietos. Los analistas locales intuyen que se trata de un exceso de confianza, como anticipando que no está en sus planes una derrota que, además, será exhibida en la vidriera nacional como un nuevo trofeo del kirchnerismo. Con todo, derrapó el mandatario y precandidato presidencia al decir que se iría a cuidar a sus nietos. En ese caso, sus rivales internos en el Peronismo Federal le tendrían que augurar una caída en desgracia para, con su eventual retiro, limpiar la cancha de competidores internos. En la política nada es definitivo y las conspiraciones suelen alcanzar mayor vigor ante situaciones adversas. En materia de medir el humor de la ciudadanía, la provincia de Chubut no es ajena a los distritos (casi todos en el país) donde la imagen de la Presidenta creció varios puntos luego de la muerte de su marido, Néstor Kirchner. Y ése es un efecto que hoy puede deparar nuevas sorpresas tras el escrutinio.

