Por ahora, legisladores se enganchan a empleados
Resolvieron que percibirán los aumentos que se le dé al personal legislativo. El que les corresponde ahora es del 12 por ciento.
Tal como adelantó este diario hace una semana, los legisladores provinciales avanzaron ayer en la discusión sobre sus dietas y definieron que, por ahora, percibirán los mismos aumentos que los empleados legislativos, el último de los cuales, a fijarse en las próximas horas, sería del 12 por ciento.
Con ello, el sueldo promedio de bolsillo de un legislador llegará, a partir del próximo mes, a 10.700 pesos, con un aumento de 1.100 pesos aproximadamente. Esto, si como está previsto, el Sindicato de Empleados Legislativos firma el acuerdo con el presidente de la Cámara, el vicegobernador Héctor Campana.
Además, aprobaron la derogación de la ley de equiparación salarial impulsada por la gestión de José Manuel de la Sota y que establecía niveles de responsabilidad y de remuneración similares. Los legisladores, según esa ley nunca aplicada, debían ganar lo mismo que el fiscal General de la Provincia.
Como eso no ocurría, y como en los últimos años los miembros del Poder Legislativo sólo habían percibido dos pequeños aumentos, hace casi tres meses el Gobierno provincial, a instancias de los parlamentarios de casi todos los bloques, impulsó un aumento de entre el 20 y el 45 por ciento para funcionarios y legisladores, lo que desató una andanada de críticas de distintos sectores.
El gobernador Juan Schiaretti desconoció ese acuerdo que había sido ratificado por el secretario General de la Gobernación, Ricardo Sosa, y mandó, en cambio, otro proyecto de ley para derogar la norma de equiparación salarial nunca aplicada. Esa iniciativa fue la que se sancionó ayer con apoyo de juecistas y de otros bloques de la oposición, excepto el radical y el de Izquierda Socialista que se abstuvieron de votar.
A pesar de que su bloque se abstuvo, el radical Dante Rossi, dijo estar de acuerdo con la derogación y reclamó que las decisiones de este tipo se hagan de cara a la gente, con más transparencia. Liliana Olivero afirmó que la referencia de lo que tienen que cobrar los legisladores debe buscarse en la educación, es decir, en lo que ganan, por ejemplo, los directores de escuelas, lo que no cayó bien en otros legisladores.
Para anunciar su apoyo a la derogación de la equiparación, la legisladora Adela Coria también habló de desigualdad en la distribución de la riqueza entre los asalariados y, en ese sentido, dijo que había una suerte de "obscenidad" en lo que cobran algunos magistrados. Planteó, citando a Weber, que "una cosa es vivir para la política y otra es vivir de la política". Agregó que los legisladores "ya perciben un salario digno que duplica al de una directora".
La kirchnerista Silvia Rivero, quien junto sus pares Enrique Asbert, José Villena, Kasem Dandach, Pedro Ochoa y Raúl Albarracín reclamaron administrativamente lo que no cobraron según la equiparación en los últimos años, rechazó la derogación.

