Para Susana Dillon, los Schoklender son "psicóticos"
Volvió a cuestionar a la Fundación que maneja Hebe de Bonafini.
Susana Dillon, ex integrante de Madres de Plaza de Mayo, afirmó hoy que Hebe de Bonafini demostró estar "un poco salida de sus cabales" en la época en que se relacionó de manera "rara" con los hermanos Schoklender y recordó que ex militantes le advirtieron que era "altamente tóxico" mezclar la "política partidaria" con la asociación.Un día después de que la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, considerara que Bonafini "no puede estar ajena" al desmanejo financiero del que se acusa al ex apoderado Sergio Schoklender, Dillon dijo no estar en condiciones de opinar sobre esto, pero manifestó su esperanza de que la Justicia eche luz sobre este escándalo.
"La imagen de Hebe la están percudiendo todas estas cosas. Y me da mucha pena. Lo que está pasando con estos chicos Schoklender, que son dos chicos psicóticos. Esta gente no está bien de la cabeza", indicó a TN.14 años sin hablar con Hebe. "Como esto ocurre a 14 años que no le hablo (a Hebe), ha habido una evolución en todo esto que yo desconozco, ha habido entradas y salidas de otros personajes que tampoco conozco", señaló Dillon, y abogó para que la "Justicia haga algo" en pos de aclarar el tema y las Madres "recuperen el buen nombre, honor y la admiración que tuvieron".En declaraciones a radio Mitre, la escritora aseguró que ella y otras madres que hace años se alejaron de la fundación que conduce Bonafini veían "venir" el escándalo que involucra a Sergio Schoklender y a su hermano Pablo, desde el mismo momento en que la dirigente se vinculó con ambos jóvenes en esa época. "Varias madres que en ese momento estaban muy unidas, nos encontramos con una Hebe que estaba un poco salida de sus cabales. Veíamos que venía la tormenta pero no sabíamos la intensidad", evocó.Dillon expresó que "todo esto que está pasando lo intuíamos: era poner un ser extraño en un lugar adonde nos habíamos juramentado que teníamos que trabajar sin que se metiera la política partidaria. Era como una cuestión religiosa".La ex miembro de la agrupación de derechos humanos repitió el concepto: "Nos habíamos juramentado no tener relaciones con los partidos en la cuestión política partidaria. Considerábamos altamente tóxico para cualquier emprendimiento donde la política tuviera influencia".Con Schoklender. Dillon rememoró el primer día que Bonafini se mostró con Schoklender en Plaza de Mayo, durante las tradicionales marchas de las madres en su permanente reclamo de justicia."Un día que Hebe se había quebrado un pie y la trajeron en silla de ruedas a dar la vuelta a la Pirámide, no hubo manera de separarlo a Schoklender de la silla. Venían las madres de muy lejos, de Catamarca, de La Rioja, (pero) ella no quería estar con ellas sino con el muchacho", evocó.La escritora y militante por los derechos humanos calificó de "muy llamativo" el vínculo de Hebe con los hermanos Schoklender."Eso fue definitivo y se rompió (la relación) con otras madres. Había algo raro en todo eso, lo deploramos y sufrimos mucho, entonces cada una dijo: \'nos quedamos en casa y vamos a desensillar hasta que aclare\'", contó.A juicio de Dillon, "Hebe tuvo un gran choque emocional con esos chicos, sobre todo con Sergio, que fue el primero que ella trató y estaba muy entusiasmada con esa amistad. El muchacho se convirtió para Hebe en la sustitución de sus hijos (desaparecidos)".Con todo, la militante dijo desear "fervorosamente" que integrantes de Madres "recuperen el buen nombre, el honor y sobre todo la admiración que tuvieron por tanta generosidad y tanto riesgo que tuvieron"."He presenciado casos en los que a Hebe le tiraban el Ford Falcon y en varias oportunidades la largaron a las cunetas de agua de lluvia y de allá venía chorreando barro porque se había salvado por un pelo de que la agarraran los coches", relató, con emoción.Dillon remarcó: "Ojalá la justicia haga algo, soy optimista, quisiera que esto fuera no un baldón sino otra dificultad que han tenido. Les tengo mucha admiración".

