Ni un minuto que perder tras los festejos
Ya hay un minigabinete de transición, conformado por Díaz Cardeilhac y los economistas Torres y Dequino. Serán 82 días muy intensos. Virginia Guevara.
Ayer a la mañana, pocas horas después de que acabaran los festejos por el triunfo, el intendente electo, Ramón Mestre, mantuvo una primera reunión con su minigabinete, ya conformado para abordar la transición. Ese grupo es encabezado por tres de los hombres que tienen asegurados cargos a partir del 10 de diciembre: Juan Pablo Díaz Cardeilhac y los economistas Sergio Torres y Diego Dequino. Ellos son los encargados de determinar la situación real de la Municipalidad de Córdoba. La orden fue tomar contacto con los números, determinar cómo se juntarán los más de 150 millones para los sueldos de diciembre y aguinaldos, incidir en la elaboración de un presupuesto 2012 realista y tomar los recaudos para que no haya un solo cheque diferido que venza luego del 10 de diciembre. No es todo: deben analizar la letra chica de varias decisiones recientes de Daniel Giacomino, como el acuerdo extrajudicial con la empresa Tecsa y la prórroga concedida a la prestataria del transporte urbano Coniferal. Otra decisión tomada es que ningún acto que se perciba irregular quedará en desconocimiento de la Justicia. Mestre no perdió un minuto. Pretende que Giacomino detenga la licitación de la remediación de Bouwer –es por casi 30 millones de pesos– y que no avance en ningún otro frente que suponga un gasto inesperado después de diciembre. La otra misión central del gabinete de transición será tener listo uno de los actos iniciales y simbólicos del gobierno de Mestre: el envío de un paquete de ordenanzas consideradas estratégicas, entre ellas la que declarará "servicio público esencial e intransferible" a todo lo que hacen los empleados municipales. Lo que analizan es si serán varias normas independientes o una sola ordenanza que contenga las medidas fundacionales de la "administración Mestre". Lo que es seguro es que el Concejo Deliberante trabajará a pleno durante todo el verano y que los 82 días de transición no tendrán un minuto de reposo.

