Mujica celebra, y en ambos lados evocan desencuentros
El presidente uruguayo, José Mujica, celebró el levantamiento del corte y dijo que "prudentemente, vamos mejorando" en la relación bilateral.
El presidente uruguayo, José Mujica, celebró el levantamiento del corte y dijo que "prudentemente, vamos mejorando" en la relación bilateral.
"Parecía que todo estaba congelado, pero han venido pasando cosas. Espero que un margen de racionalidad, hijo de los datos científicos, termine convenciendo al grueso de la opinión de Gualeguaychú", expresó anoche Mujica, al canal Telenoche de Montevideo.
Para el mandatario uruguayo, aunque se llegue a una solución del conflicto, "siempre va a ver gente que va a quedar disconforme".
Mientras, el ex presidente Jorge Batlle Ibáñez se pronunció en contra de los monitoreos conjuntos, al tiempo que cuestionó al Gobierno argentino por haber denunciado a los asambleístas a los que respaldó durante tanto tiempo.
Distancia. Mientras, historias de viejos desencuentros se cuentan ahora en Gualeguaychú y en la vecina Fray Bentos, por los efectos que tuvieron los tres años y medio de bloqueo.
Familiares y amigos que dejaron de visitarse porque ese recorrido de 50 kilómetros entre ambas orillas estaba partido al medio, o comerciantes que terminaron fundidos por los negocios que caían ante la falta de clientela.
Raúl Garaycochea maneja un remise en Fray Bentos y recuerda que, con el tránsito liberado en el puente General San Martín, llegaban colectivos de larga distancia que dejaban a muchos pasajeros que ocupaban sus servicios.
"A diario llegaba gente de Gualeguaychú, que no podía pasar con el auto por la frontera y llamaban un remise para que los trajéramos al centro de Fray Bentos a hacer compras o trámites. Eso se frenó hace tres años. Pero allá en Gualeguay-chú les pasó lo mismo. Yo sé que han cerrado un montón de comercios", relató Raúl.
Con otras realidades e inconvenientes derivados de la protesta, Fredy Bocalandro y su esposa Miriam viven en Gualeguay-chú y tienen familiares en Fray Bentos, a los que dejaron de visitar. "Nos llamamos por teléfono, porque ni ellos vinieron para acá ni nosotros íbamos, por el corte. Cuando murió mi suegro, ellos vinieron desde Uruguay, los fuimos a buscar al corte y después del sepelio los llevamos de vuelta", cuenta Miriam, consternada.

