La Mediterránea tienta a los políticos: créditos para vivienda
Es una de las líneas de trabajo en el plan económico que la entidad presentará mañana, El financiador sería la Anses. El proyecto está a disposición de todos los partidos, de cara a 2011.
Mañana, en Córdoba, la Fundación Mediterránea festejará sus 33 años de existencia. Pero no será un festejo más. La entidad busca volver a proponer un plan económico, que quiere ofrecer a todos los partidos políticos. Un equipo de unos 35 profesionales ha trabajado desde marzo en la elaboración de la primera parte de ese programa, que es la que se presentará ahora. La siguiente estará lista en marzo próximo.Una de esas líneas de trabajo será sin duda tentadora para los políticos, porque les propone disponer de fondos de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) para otorgar créditos hipotecarios a los aportantes de Anses.La idea, trabajada por el economista Jorge Vasconcelos, parte de un diagnóstico contundente. Por un lado, que el crédito hipotecario ha desaparecido. En 1995, por ejemplo, el 40 por ciento de las escrituras labradas en Capital Federal iban acompañadas de una hipoteca. Este año, ese nivel ronda el 7,4 por ciento (ver infográfico).La razón es que quienes tienen ingresos fijos (mayormente empleados) no tienen ingresos capaces de solventar las altas tasas de interés en una economía con inflación. Si el plazo es largo, el monto global del crédito es impagable; si es corto, la cuota es impagable.Un ejemplo es el de los hogares del Gran Córdoba. Los estudios del Ieral (el instituto de estudios de la Mediterránea), muestran que apenas el 2,4 por ciento de los hogares del área tienen suficientes ingresos en blanco como para cumplir los requisitos del Banco Nación en un crédito estándar. Y por lo general son esos hogares los que ya tienen su vivienda.La propuesta contenida en el plan pasa por anular el efecto de la inflación sobre la tasa de interés, a través de un mecanismo de ajuste. Como los fondos a utilizar serían los de Anses y los destinatarios del préstamos serían los aportantes a ese organismo, la propuesta es ajustar los créditos a la evolución del salario del tomador. De este modo tanto el tomador tiene una seguridad de que su cuota no se disparará y el prestamista (Anses) tendría sus préstamos atados a la misma variable que determina sus erogaciones futuras (las jubilaciones que debe pagar en el futuro también están vinculadas a la evolución del salario).Despejado ese efecto pernicioso de la inflación, se puede aplicar una tasa de interés de largo plazo razonable, del orden del cuatro o del cinco por ciento.La idea es que Anses no dé los préstamos en forma directa, sino que lo hagan los bancos, para que compitan entre sí, asuman el riesgo y, por ende, se hagan cargo del recupero de los préstamos, algo que al Estado le costaría demasiado por las típicas presiones políticas que suele sufrir a la hora de ponerse exigente con los ciudadanos.El proyecto tiene una ventaja adicional: incentivaría el blanqueo del empleo, ya que para ser tomador del préstamo hay que ser, por definición, aportante de Anses.Para la dirigencia política en competencia para 2011 puede resultar tentador. La esperanza de la Mediterránea es que de sus propuestas puedan surgir políticas susceptibles de ser sostenidas en el tiempo.

