La inevitable incidencia de la cuestión nacional
El gobernador logró incorporar menos amigos de lo que esperaba como candidatos a la Legislatura, aunque impondrá a Campana como postulante a intendente. Fernando Micca.
Los alineamientos nacionales incidirán más de lo previsto en la campaña para elegir gobernador de Córdoba, el 7 de agosto. Es inevitable, porque sólo siete días después se realizarán las primarias abiertas para elegir los candidatos a Presidente y legisladores nacionales. Aunque los candidatos "grandes" ya están puestos, habrá propaganda y movilización en todo el país y sin dudas será a lo grande. En el justicialismo, la cuestión nacional influye más de lo que José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti hubieran deseado. El candidato a gobernador evitó compartir la formula con un kirchnerista (eligió a la intendenta de Laboulaye, Alicia Pregno) pero debió ceder a dirigentes K varias candidaturas en la lista de legisladores provinciales. Lo hizo a desgano. A su vez, el actual gobernador logró incorporar menos amigos de los que esperaba como candidatos a la Legislatura, aunque impondrá a Héctor Campana como postulante a intendente y manejará la campaña en la Capital.Esto es lo más parecido a la unidad que se pudo lograr. Pero resta saber el poder de fuego que conserva Olga Riutort, que quedó afuera, y el impacto del arreglo en la convulsionada tropa del peronismo capitalino. Anoche se conocían los enojos de numerosos dirigentes por la forma en que se manejaron los acuerdos. Espectativas. En cambio, el alineamiento nacional le será a los radicales más útil de lo que imaginaban meses atrás. Ricardo Alfonsín ya es el principal candidato opositor y puede recibir el "voto útil" de quienes prioricen votan contra el oficialismo. El candidato presidencial y la dirigencia nacional del partido llegarán a Córdoba para respaldar a Oscar Aguad y a Ramón Mestre en el lanzamiento formal de la campaña, el 3 de junio próximo. Hasta hace pocas semanas, la cuestión nacional espantaba a los radicales cordobeses porque los tironeos entre Alfonsín, Julio Cobos y Ernesto Sanz no presagiaban nada bueno. Esa situación ya pasó y si la UCR crece como alternativa nacional, el impacto será bienvenido para los radicales de Córdoba.El Frente Cívico juega otro partido. Una vez bajado Fernando Solanas de la pelea presidencial, Luis Juez no tiene un alineamiento nacional fuerte para mostrar. Procurará consolidarse en la propuesta provincial. La última semana, al hablar ante un auditorio empresario, confirmó el perfil que quiere proyectar: el de un candidato predecible y con equipos. Es decir, con un valor agregado al del postulante que cuatro años atrás hacía eje en la transparencia y no mucho más. Por abajo, Juez tiene las espaldas cubiertas, al menos en la Capital. Su militancia gana la calle y los barrios con más facilidad que sus adversarios de los partidos tradicionales. Quiere crecer arriba, entre los formadores de opinión, que antes que todo votan gobernabilidad.

