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La inauguración contrastó con 26 reclamos por colapso cloacal

La Presidenta habilitó oficialmente ayer la ampliación de la planta depuradora de Bajo Grande.

07 de abril de 2011 a las 12:01 a. m.
La inauguración contrastó con 26 reclamos por colapso cloacal

En medio de la plaza de la Intendencia, y entre tanto fervor político, la nariz de la Presidenta quedó a salvo del desagradable olor de los ya clásicos colapsos cloacales que afectan hace tiempo a la ciudad. El contraste de ayer fue elocuente: Cristina Fernández inauguró la ampliación de la planta depuradora de Bajo Grande (que ya trabaja al límite de su nueva capacidad) en un día con 26 reclamos por desbordes cloacales en distintos barrios, según aseguró el sindicato de municipales (Suoem).Los únicos dos camiones en condiciones de trabajar fueron poco para tanto líquido nauseabundo en calles y veredas. "El 70 por ciento de los desbordes está en la zona norte", indicó el gremialista del Suoem Oscar Basáez.Uno de los más complicados es el que afecta a los vecinos de Alto Alberdi que viven en la zona de Duarte Quirós y Almirante Brown. "Hace mucho tiempo que la gente sufre este problema. Estamos cansados, el aroma ya lo tenemos incorporado y además, las ventas decaen. Ahora el líquido no brotó por las tapas, sino por el pavimento", comentó Silvia Accastello, de la farmacia Farmaservis, ubicada en esa esquina.Al frente, el lamento de Claudio Raspa, de la imprenta Graficar, era una copia fiel. "Es un desastre. A veces encuentro el baño del local todo sucio, porque aparece el líquido cloacal por el resumidero", aseguró.En esa intersección conviven numerosos locales comerciales. El martes, los vecinos del lugar cortaron la calle para protestar por la situación con la que conviven desde hace meses. Ayer, los empleados municipales que trabajaban en el lugar para reemplazar el conducto principal que está dañado calculaban finalizar la tarea esta madrugada.Otro foco estaba en barrio Inaudi, donde la red es relativamente nueva, pero "se ha desbordado porque no soporta el caudal que recibe", indicó Basáez, quien criticó el diseño técnico que tuvo esa obra."Es inaguantable. En un mes han ocurrido cuatro desbordes. El líquido ocupa la mitad de la calle y los vehículos salpican hacia la vereda", se quejó Laura Nelli, propietaria de una heladería en calle Teniente Nivoli, a una cuadra y media de la avenida Valparaíso. A esperar. "Estamos a los ponchazos, con problemas técnicos y cuidando a los camiones que funcionan para que no se rompan", señaló Basáez. El lunes pasado se abrieron los sobres de la licitación para provisión de nuevos camiones desobstructores. Por los vehículos ofertaron Iveco y Volkswagen, mientras que por los equipos sólo se presentó Scorza. Por lo tanto, se calcula que recién dentro de tres o cuatro meses estará el nuevo equipamiento para redes sanitarias.En Bajo Grande, en tanto, la obra permitió duplicar la capacidad de tratamiento. Hoy se pueden depurar entre 10.500 y 11 mil metros cúbicos por hora, pero los empleados del área aseguran que ya se reciben picos de 10.500 metros cúbicos, por lo que la planta ya está al límite de su nueva capacidad.