"Hubo avances en justicia social, pero todavía falta mucho"
Nora de Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo (línea fundadora). Dijo que Kirchner logró acelerar los juicios por la represión y ponderó medidas como la asignación universal por hijo. Reclamó por la pobreza, los jubilados y los aborígenes.
"La madre es la madre", respondió Nora Morales de Cortiñas cuando se le preguntó si la organización que integra desde hace 34 años tiene, además de las mujeres a las que la dictadura les arrebató los hijos, nuevos adherentes que aseguren la continuidad de la lucha. "Nosotras seguimos porque somos madres. Todas hemos pasado los 80 años y, sin embargo, seguimos en la lucha por la verdad y la justicia de una manera visceral. Nuestra lucha es visceral porque la pérdida que sufrimos lo fue; pero yo confío que habrá una proyección de esto en el tiempo, cuando nosotras ya no estemos". De visita en la ciudad de Córdoba para disertar sobre los Derechos Humanos, Nora de Cortiñas reconoció avances en materia de justicia y de justicia social impulsados por las dos gestiones K. Pero aseguró que "todavía falta mucho" y que por eso sigue luchando desde la independencia. Antes de disertar en el auditorio del gremio de Luz y Fuerza, invitada por la Asociación por los Derechos Humanos, mantuvo este diálogo con La Voz del Interior. –¿Cómo analiza la actual situación de la Argentina? –Reconocemos avances importantes en materia de justicia, en la aceleración de los juicios a genocidas, a partir del gobierno de Néstor Kirchner. También hay avances en justicia social pero el anhelo o el sueño que tenían nuestros hijos de justicia social no está completo ni mucho menos. Hay mucha pobreza en la Argentina; hay maltrato a las comunidades aborígenes que son los pobres entre los pobres; la minería a cielo abierto; el petróleo que se entrega; persiste la desigualdad entre ricos y pobres; el pago de la deuda externa contraída por un Gobierno criminal y asesino; la situación de los jubilados que no cobran una jubilación digna. Por todos esos casos seguimos luchando. –¿Afectó la imagen de las Madres el desmanejo de los fondos de la Fundación que preside Hebe de Bonafini? –Nosotras, las de Madres Línea Fundadora, hace 26 años que estamos separadas de Hebe de Bonafini. Esa historia es de ella. Muchas otras damos testimonio bien claro todos los días; queremos toda la verdad, toda la justicia y toda la memoria. Lo que usted menciona es un episodio en la historia de esta Madre que tendrá que aclararse y solucionarse. –¿Ustedes también tienen recursos oficiales para sostener su lucha? –No. No tenemos recursos del Estado. A veces recibimos alguna bonificación pequeña. No estamos ligados al Gobierno por recibir un capital para funcionar. La casa que tenemos la compramos con la solidaridad del pueblo, con la organización de actos artísticos, culturales, con la solidaridad de artistas argentinos y de otros países, como Joan Manuel Serrat. Nos mantenemos a los "tranquitos". Somos todas jubiladas, somos la parte pobre. –¿A qué atribuye la diferencia que hace el Gobierno respecto de la otra organización de Madres? –Nosotras optamos ser independientes de éste y de cualquier gobierno. De los que pasaron y hasta el día de hoy. Aún cuando hay algunas madres que tienen más simpatía con éste; pero es esporádico. No estamos alineadas con el Gobierno. Reconocemos que hay cosas que se han hecho muy bien, pero hay otras que no. Y una no puede aplaudir todo cuando sabe de estas cosas.

