El FMI se reúne para analizar las cuestionadas cifras del Indec
El directorio de la entidad podría aplicar sanciones por la inconsistencia de los datos de inflación y crecimiento.
El directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) se reunirá hoy para analizar un informe sobre la calidad de las estadísticas de la Argentina, en un hecho inédito para la entidad "bajo el marco jurídico actual". Así lo afirmó ayer, durante una conferencia de prensa en Washington, el vocero del organismo de crédito, Gerry Rice, que confirmó que "el Directorio Ejecutivo tiene programado reunirse para conversar sobre el informe enviado por la administración del Fondo sobre la respuesta de la Argentina a las preocupaciones en lo atinente a sus estadísticas oficiales".El FMI reclama, sin éxito, que el Gobierno nacional modifique la actual metodología de elaboración de sus informes oficiales para que se adecuen a estándares internacionales. El organismo postergó en dos oportunidades una definición sobre el tema, otorgándole más tiempo al país para que cumpla con los pedidos.Las dudas del Fondo Monetario son las mismas que internamente plantea toda la oposición, la mayor parte de los economistas y las consultoras privadas. En especial, hacen foco en los índices de precios que describen una inflación oficial sensiblemente más baja que la de las mediciones independientes. En diciembre, la directora gerente del organismo, la francesa Christine Lagarde, elevó al Directorio un reporte que incluyó la respuesta argentina a las preocupaciones sobre sus datos estadísticos, particularmente sobre la inflación y los vinculados al crecimiento.El martes, el FMI aclaró que entre las penalidades que se le pueden aplicar a los países por incumplimientos a la provisión de datos estadísticos, tal como se evaluará mañana en el caso de la Argentina, no se incluye ningún tipo de notificación al Grupo de los 20, ni tampoco el pedido de apartamiento de algún miembro. Posibles sanciones. Para aquellos países que no proporcionan información que "fortalezca la eficacia" de la institución, las normas del Artículo VIII del Estatuto del Fondo prevén sanciones que pueden ir desde una simple "declaración de censura" hasta "la retirada obligatoria" de la entidad. Tras la "declaración de censura", que se podría emitir si un país no ejecuta las acciones pedidas por el Consejo Ejecutivo, Lagarde está facultada, luego de evaluar la situación, a emitir una "queja" a la Junta Ejecutiva y recomendar que el Comité declare al país transgresor "inhabilitado para usar los recursos del organismo".Como escalón más grave, las normas prevén que el Fondo "suspenda la votación del país-miembro y los derechos políticos" y, si la situación persiste, puede ocurrir que seis meses después esa sanción desemboque en "la iniciación de los trámites para una retirada obligada del miembro". Largo tironeo. Las discrepancias entre el FMI y la Argentina por las estadísticas se mantienen desde hace varios años con severos puntos de conflicto, como cuando la actual titular del organismo advirtió, en septiembre último, que "podría sacarle tarjeta roja" al país si no mejora la calidad de sus números. Por la misma razón, el FMI comenzó a remarcar la inconsistencia de los datos argentinos con una llamada a pie de página en todos sus informes advirtiendo que las cifras que son las entregadas por el Indec en forma oficial pero que tienen serias divergencias con cálculos privados.Durante el primer cuatrimestre de 2011, a pedido del gobierno argentino, el FMI había enviado dos misiones técnicas para asesorar sobre índices de inflación y crecimiento, pero el Gobierno no tuvo en cuenta las recomendaciones.

