Falo, un buen amigo que tiene mejores amigos
Falo admite que no tiene bienes y que es un desocupado, pero ya acordó reprogramación de la deuda por más de un millón de pesos. Julián Cañas.
El escándalo por los cheques sin fondos del ex legislador delasotista Marcelo Falo suma enigmas. Aún no se conoce –porque el involucrado no dio una explicación convincente– cuál fue la situación que lo llevó a librar pagos por más de dos millones de pesos, cuando tenía ingresos mensuales por 11 mil pesos. Pero ahora hay un misterio mayor, también difícil de descifrar. En las últimas 48 horas, Falo arregló con sus acreedores por más de un millón de pesos. Sólo el acuerdo por la deuda de 700 mil pesos con el cirujano plástico Reinaldo Fuentes implica compromisos de 60 mil pesos mensuales.A la pregunta sobre qué hizo para contraer semejante deuda, se suma otra más intrigante: ¿con qué respaldo está negociando un hombre que hoy no tiene ingresos y admite que tiene como patrimonio una vivienda hipotecada y dos "autos viejos"?El ex legislador asegura que contrajo la deuda porque ayudó a dos amigos. Ahora dice que negocia cumplir los compromisos con el respaldo de otros amigos que estarían colaborando para tapar un agujero de más de dos millones de pesos. Entonces, se podría concluir que Falo es un gran amigo, pero que tiene mejores amigos.Falo fue vocero del gobernador José Manuel de la Sota y es precandidato a intendente de Córdoba. En política, los interrogantes y planteos nunca son ingenuos.El escándalo ya salpicó al PJ y, fundamentalmente, a su principal candidato para intentar retener el poder en la provincia: De la Sota.En este contexto, vale una pregunta en lenguaje popular que se hizo un encumbrado dirigente oficialista, preocupado por la campaña que se avecina: "¿Hasta cuándo durará este quilombo?"Para muchos peronistas, el escándalo se apagará cuando Falo pague de algún modo sus deudas y llegue el salvador verano, época en la que las tensiones políticas se aflojan por las vacaciones.Más allá de las declaraciones públicas de intentar despegarse de Falo, hay ex funcionarios delasotistas, con aceitados contactos en el ámbito empresarial y de las finanzas, que están en la búsqueda de soluciones para tratar de terminar cuanto antes este escándalo.Por allí habría que buscar los motivos de esta repentina capacidad de pago que recuperó el ex legislador, que admite ser un desocupado que busca trabajo.El escándalo de Falo es una mala noticia para el delasotismo y, también de manera indirecta, para Juan Schiaretti. El gobernador no tiene relación política con el ex funcionario caído en desgracia, pero su futuro político está atado a la suerte del PJ en las elecciones provinciales; es decir, a De la Sota.Con el caso Falo, parece haberse adelantado el inicio de la campaña. Ahora, los peronistas dicen que De la Sota todavía no es candidato. Sin embargo, el 16 de octubre pasado, en un acto en Santa Rosa de Calamuchita y con Schiaretti a su derecha, el ex gobernador admitió que era precandidato y que participaría de la interna del 27 de marzo del año que viene. Es más, en distintas radios del interior hay publicidad con el candidato "José Manuel", que no es otro que De la Sota.En este contexto, los opositores tuvieron distintas posturas. Luis Juez, acostumbrado a pescar en río revuelto, recibió la ayuda del bloque de legisladores peronistas. Los parlamentarios lo subieron al ring de la pelea al acusarlo de estar detrás de una operación política para perjudicar al PJ. Un razonamiento que beneficia al senador nacional.En la otra vereda, es llamativo el silencio del radicalismo, en especial de Oscar Aguad, el principal candidato a gobernador. Aguad está golpeado por la propia interna de su partido y por ahora prefiere la cautela. Viene de ser desalojado de la presidencia del bloque en Diputados y los intendentes radicales lo observan con cierto recelo.

