Déficit en la balanza con Brasil, clave en la relación con el gobierno de Dilma
Cristina recibe hoy al canciller Patriota. Es para preparar la visita a fin de mes de la flamante presidenta.
Buenos Aires. La presidenta Cristina Fernández se reunirá hoy con el flamante ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Antonio de Aguiar Patriota, primer enviado al país del nuevo gobierno de Dilma Rousseff. Fuentes oficiales señalaron que el encuentro se realizará, a las 18, en la Casa Rosada. Antes, durante la mañana, Patriota será recibido por el canciller Héctor Timerman, quien ofrecerá un almuerzo en el Salón Dorado del Palacio San Martín.El encuentro de los funcionarios será preparatorio de la visita oficial que realizará la presidenta del Brasil, Dilma Rousseff, a la Argentina a fines de enero, en lo que constituirá su primera actividad oficial fuera del país.La llegada del nuevo titular de Itamaraty se acordó en la primera reunión bilateral que tuvo con Timerman el pasado 2 de enero en Brasilia.Los cancilleres acordaron, entonces, una agenda de encuentros de alto nivel que incluye, además, el arribo del ministro de Defensa Nelson Jobim, previsto para el 16 de enero, y la visita a la Argentina de Rousseff."La integración avanza. Con algunos problemas, por supuesto, como toda relación compleja como la que tenemos con Brasil con miles de millones de dólares de integración industrial. Pero los mecanismos funcionan. Soy de los que creen que la integración de Brasil y Argentina garantiza la estabilidad en América latina", dijo Timerman al diario Página 12 .El canciller argentino destacó la necesidad de analizar "el déficit con Brasil y pensar" de qué modo se puede resolver la cuestión en favor de los intereses nacionales."No se puede tener superávit con todos los países. No obstante, como tenemos estos mecanismos de integración con Brasil, creo que lo vamos a poder ir reduciendo", agregó en una entrevista publicada ayer por el matutino. Gesto. El flamante gobierno de Dilma Rousseff le negó el ingreso de una nave de guerra británica a un puerto de Río de Janeiro en una clara señal de consonancia entre el gobierno brasilero y el argentino. El buque de guerra británico HMS Clyde, procedente de las Islas Malvinas, no pudo amarrar en el puerto, en lo que se lee como una alianza ante la primera visita de la presidente brasileña a la Argentina, que se dará el próximo 31 de enero.La nave británica debió entonces amarrar en Chile, donde sí le permitieron permanecer. Se trata de la primera vez que Brasil apoya de esta manera los reclamos argentinos sobre las Islas Malvinas, explicó Infobae.Consultadas fuentes de la embajada británica en Argentina señalaron que el Reino Unido "no" tiene "dudas" sobre "su soberanía" sobre las Islas Malvinas."El gobierno británico respeta el derecho del gobierno brasileño a tomar esa decisión", agregaron.

