Chile apuesta a educar y capacitar para el trabajo
Funcionarios de ese país destacan que los programas de calificación y mayor escolarización son la vía para combatir la pobreza- Desigualdad, la materia pendiente.
Chile redujo la pobreza y la indigencia en los últimos 20 años y afronta ahora un doble desafío: eliminar la pobreza que queda, que es el núcleo resistente de gente sin capacidades para insertarse en el mercado laboral, y achicar la franja entre los que más y los que menos ganan en el país; es que, aún reduciendo las necesidades de los más humildes, Chile no pudo hasta ahora con la inequidad generada por la desigual distribución de la riqueza. Días atrás, dos funcionarios del Gobierno trasandino participaron en Córdoba de un foro sobre inclusión socia organizado por el Consejo para la Planificación Estratégica de Córdoba (Copec). Oscar Peralta explicó el programa Chile Solidario e Ignacio Canales, el plan Chile Califica, dos acciones del Estado trasandino para combatir la pobreza.Peralta indicó que Chile Solidario está orientado a sectores de la población con problemas específicos, a través de cuatro acciones: el programa Calle, destinado a rescatar a las personas sin vivienda; Puente, para asistir a las familias más vulnerables; Camino, orientado al desarrollo de quienes quedan a cargo de menores cuyos padres están presos, y Vínculo, para mayores de 65 años.En todos los casos la idea es ir más allá de la asistencia, para conectarlos con las redes sociales y facilitar la inclusión social y laboral de los más necesitados.En tanto, el también funcionario Ignacio Canales explicó que el programa Chile Solidario comenzó en 2004 y llega aproximadamente al siete por ciento de la población, en un país con más de 15 millones de habitantes.Está orientada a desarrollar las habilidades laborales de las personas y propender a su formación permanente para que pueda lograr y mantener una calificación laboral que evite su marginación.El programa se desarrolla en forma conjunta con los ministerios de Educación, Economía y Trabajo. Se inició en 2002 y finalizará en diciembre próximo. En lo sucesivo, las acciones quedan a cargo de los ministerios mencionados.Peralta y Canales precisaron que 20 años atrás en Chile había 27 por ciento de pobres, además de 23 por ciento de indigentes; y que hoy la pobreza está en 12 por ciento y la indigencia, en seis por ciento.Afirmaron que la continuidad de los programas sociales que no cambiaron con los gobiernos es una de las clave del éxito.Sin embargo, admitieron que habrá que extremar las acciones de promoción social y capacitación laboral, porque los que quedan en la pobreza son los sectores más difíciles de rescatar.Asimismo, reconocieron que la brecha entre los que más y los que menos ganan creció levemente en las últimas décadas, lo cual es un dato preocupante. Es decir, hay en Chile menos pobres por el "derrame" que produjeron con el crecimiento económico y las acciones del Estadio para llegar a los más necesitados; pero no porque la riqueza se distribuya de forma más pareja. Ambos funcionarios enfatizaron en que la educación y la formación laboral de las franjas más vulnerables de la sociedad es el único camino para cambiar la realidad de los más afectados. Es decir, que a la ayuda social hay que añadir la capacitación.Precisaron que aunque mejoraron los parámetros educacionales, el 50 por ciento de los chilenos no completó los 12 años de educación escolar (equivalente a las escuelas primaria y secundaria de la Argentina), por lo que no tiene todos los conocimientos que necesitan para insertarse.

