Bicicletas Enrique evalúa procedimiento de crisis por la falta de insumos
Tiene stock de partes y piezas importadas como máximo para tres meses. Moreno le "observó" el 70% de las compras al exterior.
La tradicional fábrica cordobesa de bicicletas Enrique evalúa la posibilidad de pedir la apertura de un procedimiento preventivo de crisis para el caso de que en los próximos 30 días no se resuelva satisfactoriamente la importación de partes y piezas de los rodados que produce, ya que las dos terceras partes de las solicitudes presentadas resultaron observadas por la Secretaría de Comercio Interior de la Nación. La dramática situación de esta industria Pyme de capital netamente cordobés y familiar fue analizada días atrás en Buenos Aires, durante una reunión de la comisión directiva de la Cámara Argentina de Comercio e Industria de la Bicicleta (Commbi), encuentro donde quedó claro que la producción nacional de bicicletas cayó a la mitad por la falta de insumos.En el caso de Enrique –que inauguró nueva planta en camino a San Carlos en noviembre pasado– el stock de productos importados alcanza escasamente para funcionar como máximo durante tres meses más por lo cual, teniendo en cuenta los tiempos que lleva el trámite administrativo para importar insumos, en 30 días estará en condiciones de decidir si inicia o no el proceso de crisis.La observación a los pedidos de importación de Enrique realizados por la cartera que conduce Guillermo Moreno se repite en el 70 por ciento de las solicitudes ingresadas, aun cuando la Pyme asumió el compromiso formal de exportar a Brasil repuestos para maquinaria agrícola por un valor superior al que pretende importar.Según fuentes empresariales, la firma ingresó en Comercio un proyecto para importar partes y piezas destinadas al armado de bicicletas por poco más de un millón de dólares y se comprometió a exportar por 1,2 millón de la moneda norteamericana. Hasta ahora la presentación no ha recibido una respuesta y, en cambio, la mayoría de las declaraciones juradas anticipadas de importación (DJAI) salen "observadas". Nacional y popular. La industria de la bicicleta fabrica la mayor parte de las piezas que llevan estos rodados de uso popular, pero necesita traer de afuera –en particular de China– cadenas, piñones, cambios de marcha, bielas y engranajes, y juegos de dirección. También productos que complementan sus líneas. Por ejemplo, en el país se fabrican manubrios de acero, pero deben importarse los de aluminio. Lo mismo ocurre con los asientos (se traen los de gel), cuadros de aluminio y neumáticos especiales. El escenario actual hace que los stocks de los fabricantes estén diezmados. Por esa razón, entre colegas se evalúa poner en marcha una suerte de clearing de piezas. Esto es, quien tenga piñones de más para determinado período de producción podrá canjearlos por cambios de marcha que acumule otro fabricante y así con los diferentes elementos.Pero se trata de un manotazo de ahogado de corto plazo. "Digamos que así se pueden sobrellevar los próximos 30 ó 60 días", dijo un vocero del grupo. Con 60 empleados, la fábrica de Córdoba, una de las cuatro que existen en la provincia, ensambla 40 mil bicicletas al año.Durante la reunión de la Cámara, en la cual Enrique Españón, titular de la firma cordobesa, explicó la situación y la posibilidad de pedir el procedimiento de crisis, industriales colegas detallaron su situación individual. "Con los insumos estoy al día, tengo lo que consigo", señaló uno. "Estoy al 25 por ciento de mi producción habitual", comentó otro. "Mi stock es cero", acotó un armador. "Me faltan asientos, he comprado lo que he conseguido, prácticamente no puedo armar bicicletas", describió el titular de una marca muy reconocida en el mercado nacional.Hubo casos en los que no se acusaron faltantes, pero porque las fábricas recortaron sustancialmente su lista de clientes para evitar inconvenientes. "De 120 ahora tengo 20 comercios", expuso un fabricante.La falta de stock incide directamente en los volúmenes de fabricación que disminuyó a la mitad a nivel general, mientras que los precios se elevaron entre el 20 y el 80 por ciento, de acuerdo con el modelo que elija el cliente.Según trascendió, Enrique advirtió que el pedido para habilitar la crisis no incluye el despido de personal, aunque sí una drástica caída de horas trabajadas por día.

