Ahora los tiempos dependen de Mestre
En un año plagado de convocatorias electorales y en el cual a nivel provincial y nacional salieron mayoritariamente bien parados –salvo en la ciudad de Córdoba– los oficialismos, las internas del Suoem no fueron la excepción a esa regla.Rubén Curto.
En un año plagado de convocatorias electorales y en el cual a nivel provincial y nacional salieron mayoritariamente bien parados –salvo en la ciudad de Córdoba– los oficialismos, las internas del Suoem no fueron la excepción a esa regla. Reelecto nuevamente como secretario general, Rubén Daniele completará un ciclo de 30 años al frente del gremio y cerrará el círculo con el mismo apellido patronal que debutó. Así como en 1984 enfrentó al entonces intendente Ramón Mestre, ahora seguirá el mismo derrotero con el hijo de aquél, que gobernará la ciudad hasta diciembre de 2015.¿Cómo será esa relación? Hasta el momento, los dos se fueron marcando la cancha incluso desde la campaña electoral. Hubo frases altisonantes y amagues de pelea temprana, pero también poses conciliadoras y políticamente correctas respecto de la posibilidad de consensuar reglas claras y respetadas en la relación patronal-empleados.De los conceptos de mano dura y orden que exhibió en tiempos electorales, Mestre fue mutando suavemente hasta la convocatoria que lanzó al asumir el pasado sábado, cuando invitó a los empleados a "arremangarse", para recuperar juntos la ciudad.Daniele también aportó lo suyo. En los momentos más ríspidos, tildó a Mestre de "gallito provocador" y lo ninguneó al refregarle que no tenía las dotes de gestor de su padre. Pero con el intendente ya instalado en su despacho, días atrás celebró la convocatoria que éste les hizo a trabajar codo a codo para recuperar la ciudad y la imagen de los empleados municipales.Al margen de esos aprestos circunstanciales, la medida real de la relación que viene la dará el contexto político y económico del municipio. Mestre necesita recortar el gasto salarial y recuperar caja para obras, y eso –necesariamente– implica disputarle al Suoem parte de la generosa porción de recursos que se viene llevando desde hace una década. Además, Daniele, que siempre se las arregló para que todo aquel que preste algún servicio en el municipio termine –a la corta o a la larga– sumado a la planta de personal, no querrá perder ahora ese invicto con los 400 monotributistas que pugnan por seguir trabajando y como contratados.Mestre y Daniele tienen intereses cruzados, que en algún momento van a chocar. La incógnita se plantea respecto de si las intransigencias que suelen gobernar habitualmente estas peleas dejarán algún resquicio para el consenso y la negociación.Por ahora, el desmadre económico que Mestre dice haber encontrado en las empresas Tamse y Crese enfocaría su atención inicial a esos frentes de conflicto, donde deberá lidiar con gremios poderosos como UTA y Surrbac. El Suoem también figura en la lista de rivales, pero ningún manual aconseja trabarse en semejante lucha con los tres sindicatos a la vez.Sólo el propio Mestre sabe por ahora cómo administrará los tiempos y el poder que le confirieron los vecinos de Córdoba, a la hora de discutir con las corporaciones gremiales que tanto condicionan el andar diario de esta ciudad.

