Advierten sobre los posibles intentos de apartar al juez que investiga a Boudou
Así lo manifestaron el diputado Manuel Garrido y el magistrado Luis María Cabral. El radicalismo prepara demandas contra el vicepresidente por omitir denunciar las situaciones que reveló ante el periodismo.
El diputado Manuel Garrido y el juez Luis María Cabral renovaron hoy sus advertencias sobre posibles intentos por apartar al magistrado Daniel Rafecas de la investigación sobre el vicepresidente Amado Boudou en el caso por la ex Ciccone.
A partir de mañana, las investigaciones en torno al tema se reactivarán con demandas que prepara el radicalismo contra el vicepresidente por omitir denunciar las situaciones que reveló ante el periodismo, mientras el abogado Diego Pirota, quien representa al empresario José Núñez Carmona, analiza presentar un escrito contra el juez Rafecas.
Desde el kirchnerismo hoy manifestó su apoyo a Boudou el diputado porteño Juan Carlos Dante Gullo quien consideró que el vicepresidente "manejó muy bien las cosas" cuando denunció desde el Senado un supuesto ataque del juez, de abogados, empresarios y la prensa en su contra.
"Le estamos dando a este caso más ruido del que supuestamente la serenidad aconseja y reclama", acotó el peronista Gullo en diálogo con radio América y minimizó la denuncia que planteará la UCR al indicar que se trataba de "una especulación política".
Garrido, crítico. Sin embargo, el diputado nacional y ex fiscal Manuel Garrido señaló que "llama la atención que haya asociado al juez Rafecas con una organización mafiosa" cuando en la justicia federal ese magistrado "es uno de los que más prestigio tiene".
"La furia (de Boudou) es por la forma, por la difusión del allanamiento y no por una falta grave", indicó Garrido quien calificó de "sorprendente" que "alguien que tiene semejante jerarquía institucional salga a descalificar a un juez que lo está investigando y que desde el punto de vista político arremete contra funcionarios cercanos al gobierno".
Además, dijo que Boudou "ataca al juez que nombró Néstor Kirchner y al estudio jurídico (de Esteban Righi) que defiende a mitad del gobierno y a la propia presidenta" Cristina Fernández y los "vincula a una mafia de tribunales".
"Es tan descabellado el planteo", acoto Garrido y advirtió que "si lo que buscaba era desplazar al juez, ese es el riesgo que acá se corre".
Garrido sostuvo que "lo peor que le puede pasar a la causa es que quien se cree investigado salga a dar una conferencia de prensa y provoque que se desplace al juez o al fiscal".
En ese sentido, coincidió el presidente de la Asociación de Magistrados, Luis María Cabral, quien acusó a Boudou de presionar al juez de la causa y advirtió que buscará "apartar" al magistrado Daniel Rafecas del caso (ver Jefe de asociación de jueces de la Nación criticó la actitud de Boudou).
Invitación. Por otro lado, el vicepresidente fue invitado "a dialogar" por Laura Muñoz, la mujer que acusó a su ex marido de ser "testaferro" del mandatario (ver Laura Muñoz asegura que "nadie le pagó" para denunciar a Boudou).
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