Advierten que proyecto de pastera en Uruguay es riesgoso para los argentinos
Integrantes de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú así lo advirtieron.
Integrantes de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú advirtieron hoy que el funcionamiento de una pastera en la margen uruguaya del Río de la Plata pondrá en riesgo la salud de "la mitad de la población de Argentina", al referirse a una eventual contaminación ambiental por vía aérea.
Además, denunciaron que la instalación de la empresa está prevista en una "zona franca" en la que "está vedado el acceso para hacer controles", y acusó al canciller Héctor Timerman de "no saber leer" el tratado bilateral del curso hídrico al insistir con que la iniciativa viola su "articulado".
Los asambleístas sostuvieron que el ministro de Relaciones Exteriores los exhorta por los medios de comunicación a llamarlo pero, luego, no los recibe.
"No se tiene en cuenta el peso de la contaminación aérea", se quejó José Pouler, quien recordó que "científicos argentinos dijeron" que es la vía de polución "más preocupante" en el caso de la planta UPM, ex Botnia.
Pouler rememoró que los expertos argumentaron que, "más de la mitad del año, los vientos soplan del lado del océano, del mar, hacia el continente".
"En este caso, del lado de Uruguay, de Conchillas, hacia lo que es territorio argentino, abarcando un radio que va desde Zárate hasta La Plata", puntualizó Pouler al aludir a la localidad del departamento de Colonia en la que la empresa Montes del Plata -de capitales suecos, finlandeses y chilenos- prevé instalar una pastera.
El ambientalista agregó que "si uno se pone a ver ese radio, si pone un compás en Conchillas y traza 90 kilómetros, ahí vive más de la mitad de la población de Argentina: más de 20 millones de personas".
Pouler recordó que "hubo episodios" de contaminación aérea causada por la planta de UPM que "fueron registrados con censores ubicados a 10 y a 40 kilómetros de la fábrica", y opinó que, "si hubiesen estado ubicados a 60, 80 ó 100 kilómetros, también los hubiera detectado"."Cuando ocurrió la quema de pastizales en el Delta, las cenizas llegaron hasta Mar del Plata", puso como ejemplo.
Pouler criticó a Timerman, quien aseguró que el nuevo proyecto de construcción de una papelera "respeta el Tratado del Río de la Plata".Timerman se reunió la semana pasada con el ministro de Relaciones Exteriores uruguayo, Luis Almagro, quien le brindó detalles de la autorización concedida a Montel del Plata.
"Salió Timerman a decir que el Tratado del Río de la Plata no tiene nada que contradiga la instalación de esta pastera, perosi uno va al articulado del Tratado del Río de la Plata, que es un poco más viejo que el del río Uruguay, dice lo contrario porque habla de la contaminación, de cómo prevenirla y cómo eliminarla", advirtió en declaraciones a radio El Mundo.
En la misma línea, el asambleísta Oscar Vargas comentó que el ministro de Relaciones Exteriores, en declaraciones a la prensa,exhortó a los miembros de la ACAG a que lo llamen para conocer sus inquietudes de manera personal, pero nos los recibe.
"Tenemos la intención de tener una reunión, lo que pasa es que el canciller no nos atiende", se quejó en diálogo con radio 10.Vargas explicó que el fiscal uruguayo Enrique Viana dice que parece que el Estado del vecino país "es socio (de Montes del Plata) por autorizar esta nueva planta en una zona franca, donde está vedado el acceso para hacer controles".
Si bien se refirió a que el gobierno del país vecino otorgó una zona franca a la compañía, Viana puntualizó que aludía a un sector de exclusión por una "exoneración impositiva", aunque aseguró que el Estado uruguayo carece de la cantidad de "profesionales" necesarios para controlar la actividad de la pastera proyectada por Montes del Plata.

