Temas del día:

La crisis española

Entre huelgas y recesión, el gobierno español de Mariano Rajoy avanza con nuevos ajustes nominales de precios y salarios y reformas estructurales en el mercado laboral. Federico Furiase.

08 de abril de 2012 a las 12:02 a. m.
Federico Furiase*
La crisis española
Protesta española. Los Indignados se manifestaron en la Puerta del Sol de Madrid (AP).

Entre huelgas y recesión, el gobierno español de Mariano Rajoy avanza con nuevos ajustes nominales de precios y salarios y reformas estructurales en el mercado laboral. Es que, si bien la línea de liquidez a tres años del Banco Central Europeo (BCE) a la banca acotó el riesgo sistémico en la periferia europea, esto no alcanzó para desterrar los problemas de solvencia agudizados por el ciclo. De ahí el temido "déja vu" de la suba en el costo de fondeo del gobierno español, que hoy retorna a 5,7 por ciento, por debajo del pico de 6,7 por ciento de noviembre (previo a la liquidez del BCE) pero por encima de los mínimos alcanzados un mes atrás (4,9 por ciento). En este contexto, la economía española acumula una caída del Producto Interno Bruto (PIB) del cuatro por ciento desde el segundo trimestre de 2008, en consistencia con una tasa de desempleo que en el mismo período se duplicó hasta llegar al 23,6 por ciento, la mitad en el segmento de los jóvenes, que en la última década venían siendo contratados bajo un régimen de empleo temporal. Un sistema que, si bien aceitó el mercado laboral en la segunda mitad de los '80 y junto con el posterior boom de la construcción bajó el desempleo al 10 por ciento en momentos previos al estallido de la crisis global en 2008, no amortiguó la suba del desempleo cuando el ciclo se dio vuelta.¿Fin del estado de bienestar español? Entre el ajuste nominal y la flexibilización laboral, el objetivo de que cada generación esté en mejores condiciones que la anterior está en peligro de extinción. Evidentemente, un cambio de perspectiva en el sentido de un mayor gasto alemán que compense el ahorro de una periferia europea que debe desendeudarse, en combinación con una suavización de las condiciones del ajuste nominal impuestas a esta última, podrían aminorar la difícil transición española. Desafortunadamente, eso es algo que escapa al margen de maniobra de la política española.

*Analista del Estudio Bein & Asociados