Temas del día:

La ONU denunció que el gobierno sirio y la oposición violan la tregua

Confirmó que el gobierno de Al Assad aún posee armamento pesado en zonas urbanas y que tanto el Ejército como la oposición violan el alto el fuego.

01 de mayo de 2012 a las 07:20 p. m.
Agencia Télam
La ONU denunció que el gobierno sirio y la oposición violan la tregua

Observadores de la ONU desplegados en Siria confirmaron que el gobierno del presidente Bashar Al Assad aún posee armamento pesado en zonas urbanas y que tanto el Ejército como la oposición violan el vigente alto el fuego, dijo hoy el jefe de las operaciones de paz de Naciones Unidas.

El subsecretario de la ONU para Operaciones de Paz, Hervé Ladsous, dijo que actualmente hay 24 observadores militares desarmados presentes en las ciudades de Damasco, Idlib, Homs, Hama y Dera+a y que "han visto un número de vehículos blindados, obuses y otros equipamientos militares en muchos lugares".

No obstante, en conferencia de prensa en la sede de la ONU en Nueva York, Ladsous destacó que las violaciones al plan de paz, que entró en vigor el 12 de abril, también alcanzan a la oposición armada siria, informó la agencia Europa Press.

El plan de paz. El programa diseñado por el enviado especial de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan, estipula el cese de las hostilidades, la retirada de los tanques de las ciudades, el derecho a manifestarse pacíficamente y la liberación de las personas detenidas en el marco de la revuelta popular, que comenzó hace 13 meses y que ya causó la muerte a unos 9.000 civiles, según datos de la ONU.

"Está claro que las partes tienen que demostrar su deseo de cesar toda forma de violencia armada. Más armas, más bombas y más violencia solo incrementarán las tensiones y aumentarán el número ya considerable de muertos", explicó el jefe de los "cascos azules" de Naciones Unidas.

Las autoridades sirias dijeron a los observadores que los vehículos blindados fueron retirados pero no hemos podido verificarlo, añadió el diplomático.

Ladsous pidió una vez más a las partes que detengan la violencia y que trabajen por garantizar que el alto el fuego se respete, e insistió en que tanto gobierno sirio como oposición deben dar "más pasos" en ese sentido.

El diplomático francés precisó -además- que hasta ahora los países ofrecieron sólo 150 observadores para integrar la Misión de Supervisión de Naciones Unidas en Siria (Unsmis), la mitad de los que incluye el mandato aprobado por el Consejo de Seguridad, aunque el organismo espera llegar a los 300 a fines de este mes.

Además, remarcó que la Unsmis también debe contar pronto con un componente civil de 35 personas, entre ellas expertos en derechos humanos.

Por último, puntualizó que Damasco había negado la visa a tres observadores, sin brindar las nacionalidades de los mismos, aunque fuentes diplomáticas dijeron que el gobierno sirio se niega a aceptar personal que provenga de países del Grupo de Amigos de Siria, integrado por naciones occidentales y árabes.

Mientras los observadores de la ONU intentan hcer observar el débil alto el fuego, la violencia estalló nuevamente hoy en dos provincias sirias, causando la muerte de 10 civiles en un ataque del Ejército y la de 12 soldados durante un tiroteo con rebeldes armados, dijeron activistas opositores.

El grupo antigubernamental Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (Osdh), con sede en Londres, que sigue desde el incio el levantamiento contra Al Assad, dijo que nueve miembros de una familia murieron en una explosión de bomba de mortero en una aldea en la provincia norteña de Idlib.

En tanto, en la provincia oriental de Deir al-Zor, tropas arremetieron con morteros y ametralladoras pesadas después de sufrir una docena de bajas mortales en combates con insurgentes, matando al menos a un aldeano y destruyendo una escuela, agregó el Osdh.

Al igual que otras revueltas árabes contra gobernantes autocráticos, se inició con masivas protestas pacíficas pero una violenta respuesta del gobierno sirio dio lugar a una insurgencia cada vez más sangrienta.

Damasco, que no reconoce la amplitud de la protesta, acusa a "bandas terroristas armadas" de sembrar el caos y afirma que los rebeldes mataron a más de 2.600 soldados y policías desde que comenzó la revuelta.

El gobierno sirio "enfrentará las acciones de las bandas armadas", dijo el viceministro de Relaciones Exteriores, Faisal Meqdad, al entrevistarse con el general noruego Robert Mood, jefe de la misión de la ONU en Siria.

Meqdad denunció una "escalada sin precedentes de esas bandas desde la llegada de los observadores" y exhortó a Mood a "investigar sobre las violaciones" del plan de Annan e informar con "precisión e imparcialidad a las Naciones Unidas".