Washington. JD Vance advirtió a Israel que deje de atacar a Trump: “Es su único aliado poderoso”

El vicepresidente de Estados Unidos lanzó una fuerte advertencia a funcionarios del gobierno israelí que cuestionaron el pacto y criticaron al mandatario republicano. Además, defendió el acuerdo de paz con Irán y aseguró que ya genera beneficios económicos para los estadounidenses.

18 de junio de 2026 a las 04:55 p. m.
JD Vance advirtió a Israel que deje de atacar a Trump: “Es su único aliado poderoso”
El vicepresidente JD Vance habla con los periodistas en la sala de prensa James S. Brady de la Casa Blanca, el jueves 18 de junio de 2026, en Washington. (Foto AP / Manuel Balce Ceneta)

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, defendió este jueves el acuerdo firmado entre Washington e Irán y sostuvo que ya está produciendo resultados concretos tanto en materia económica como de seguridad regional.

Durante una conferencia en la Casa Blanca, el funcionario destacó la caída del precio de los combustibles, la reapertura progresiva del estrecho de Ormuz y el debilitamiento militar iraní.

Sin embargo, sus declaraciones más contundentes estuvieron dirigidas al gobierno de Israel, al que pidió moderar sus críticas contra el presidente Donald Trump.

“Donald J. Trump es el único jefe de Estado en todo el mundo que simpatiza con la nación de Israel en este momento”, afirmó Vance.

La advertencia a Israel

El vicepresidente cuestionó a miembros del gabinete del primer ministro Benjamin Netanyahu que criticaron públicamente el acuerdo con Irán e incluso apuntaron personalmente contra Trump.

Según Vance, algunos dirigentes israelíes parecen no comprender el nivel de dependencia que mantiene su país respecto de Estados Unidos en materia de defensa.

“Me molesta que personas dentro del gabinete de Netanyahu hayan salido a atacar el acuerdo y, en cierto modo, hayan atacado de forma muy personal al presidente de los Estados Unidos”, señaló.

En ese sentido, recordó que gran parte de la protección militar de Israel depende directamente del apoyo estadounidense.

“En los últimos tres meses, dos tercios de las armas defensivas que han protegido su patria fueron fabricadas por manos estadounidenses y pagadas por los contribuyentes estadounidenses”, sostuvo.

Luego lanzó una de sus frases más duras:

“Cualquiera en Israel que piense que su mayor problema es el presidente de los Estados Unidos necesita despertar y oler la realidad de la situación en la que se encuentra ese país”.

Los beneficios económicos del acuerdo

Vance también vinculó el acuerdo con Irán a mejoras inmediatas para la economía estadounidense.

Según explicó, el flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz alcanzó los 12,5 millones de barriles diarios, el nivel más alto desde el inicio del conflicto.

“Anoche, 12,5 millones de barriles de petróleo pasaron por el estrecho de Ormuz, un máximo desde que comenzó la guerra”, afirmó.

El funcionario destacó que esa normalización del comercio energético ya comenzó a reflejarse en los surtidores.

“Los precios de la gasolina bajaron de los cuatro dólares por galón por primera vez desde el conflicto y, más importante aún, seguirán bajando debido a los bajos precios del petróleo”, aseguró.

“El programa nuclear iraní está destruido”

Otro de los ejes de la exposición fue el estado de las capacidades militares iraníes tras los ataques estadounidenses e israelíes.

Vance aseguró que Teherán se encuentra en una posición de debilidad y que el acuerdo no implica concesiones económicas automáticas.

“Su programa nuclear ha sido completamente destruido. Su capacidad de enriquecimiento y las instalaciones donde desarrollaban una potencial arma nuclear siguen destruidas”, afirmó.

También señaló que “el ejército convencional iraní continúa destruido” y remarcó que el régimen no recibirá fondos estadounidenses.

“No recibirán ni un solo centavo de Estados Unidos a menos que cambien completamente su comportamiento”, dijo.

La estrategia de “ganar o ganar”

El vicepresidente presentó el acuerdo como una situación favorable para Washington independientemente de cómo actúe Irán en el futuro.

Según explicó, si Teherán incumple los compromisos asumidos seguirá enfrentando las consecuencias de haber perdido gran parte de sus capacidades militares.

En cambio, si respeta el acuerdo, podría abrir una nueva etapa de estabilidad regional y desarrollo económico.

“Si los iraníes no cambian su comportamiento, su ejército y su programa nuclear siguen destruidos. Si cambian su comportamiento, tendrán una relación transformadora con Medio Oriente”, señaló.

Para Vance, cualquiera de esos escenarios representa una victoria para Estados Unidos.

“Es una victoria para el pueblo estadounidense y para el presidente de los Estados Unidos, independientemente de la opción que finalmente elijan los iraníes”, concluyó.