África. La Asamblea General de Zimbabue aprobó una reforma que aplaza elecciones y beneficia al presidente de 83 años

La iniciativa podría permitir que Emmerson Mnangagwa permanezca en el poder hasta 2030. La rmedida posterga los comicios previstos para 2028 y extiende el mandato presidencial de cinco a siete años.

18 de junio de 2026 a las 05:29 p. m.
La Asamblea General de Zimbabue aprobó una reforma que aplaza elecciones y beneficia al presidente de 83 años
El presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa. (AP)

La Asamblea Nacional de Zimbabue aprobó este jueves una serie de reformas constitucionales que extenderían la duración de los mandatos presidenciales y aplazarían las próximas elecciones nacionales, una medida que podría permitir que el presidente Emmerson Mnangagwa continúe en el poder hasta 2030.

La iniciativa fue aprobada por 135 votos a favor y 50 en contra, y ahora deberá ser tratada por el Senado, donde también se espera que obtenga respaldo suficiente para convertirse en ley.

La reforma propone ampliar el mandato presidencial de cinco a siete años y posponer las elecciones previstas para 2028. Además, establece que la modificación tenga efecto retroactivo, lo que impediría el regreso al poder de expresidentes y, al mismo tiempo, extendería la permanencia de Mnangagwa.

Una reforma que beneficia al actual presidente

Mnangagwa, de 83 años, asumió la presidencia en 2017 tras la caída de Robert Mugabe, quien fue derrocado después de casi cuatro décadas en el poder y era entonces el jefe de Estado más longevo del mundo con 93 años.

La reforma también contempla otro cambio de fondo: reemplazar la elección presidencial por voto popular directo por un sistema de designación parlamentaria.

“El restablecimiento del Estado de derecho no nacerá de una sola ley, pero toda verdadera reconstrucción democrática necesita pilares simbólicos y constitucionales. Esta propuesta busca ser uno de ellos”, sostuvo el legislador Márton Melléthei-Barna, impulsor de la iniciativa.

El fenómeno de los líderes longevos en África

La votación reavivó el debate sobre la permanencia de dirigentes de avanzada edad en varios países africanos, pese a que el continente cuenta con una de las poblaciones más jóvenes del mundo.

Según datos de Naciones Unidas, más del 60% de los africanos tiene menos de 30 años y la edad media del continente ronda los 20 años.

Sin embargo, varios de sus líderes superan ampliamente los 80 años.

“El continente se está volviendo más joven, pero la edad promedio de los presidentes está aumentando y los mandatos se están alargando”, afirmó Blessing Vava, investigador especializado en democracia y gobernanza.

“Zimbabue no es una excepción. Es parte de una tendencia más amplia de erosión constitucional orientada a garantizar la supervivencia política”, agregó.

Los presidentes más longevos del continente

El caso más emblemático es el del presidente de Camerún, Paul Biya, de 93 años, quien gobierna desde 1982.

También se encuentra Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, de Guinea Ecuatorial, que lleva 47 años en el poder y recientemente designó a su hijo como vicepresidente.

En Costa de Marfil, Alassane Ouattara, de 84 años, inició en diciembre de 2025 un cuarto mandato presidencial, mientras que el ugandés Yoweri Museveni, de 81 años, asumió este año un séptimo mandato consecutivo.

Según diversos analistas, muchos de estos dirigentes lograron prolongar su permanencia mediante reformas constitucionales que eliminaron o flexibilizaron los límites de mandato.

Una nueva generación que busca espacio

A pesar de ese panorama, en los últimos años también emergieron líderes más jóvenes en distintos países africanos.

Uno de los casos más destacados es el del presidente de Senegal, Bassirou Diomaye Faye, que llegó al poder en 2024 con apenas 44 años.

También sobresalen el primer ministro etíope Abiy Ahmed, de 49 años, y el líder de Burkina Faso, Ibrahim Traoré, de 38 años, actualmente el gobernante más joven del continente.

Sin embargo, especialistas advierten que las estructuras de poder continúan dominadas por élites políticas envejecidas.

“Los jóvenes suelen ser movilizados para conseguir votos, pero no para ejercer el poder”, sostuvo Vava. “En muchos países, personas de 25 años representan la mayoría de la población, mientras que dirigentes de más de 70 años siguen tomando las decisiones fundamentales”, agregó.

Si el Senado ratifica la reforma, Zimbabue sumará un nuevo capítulo a un debate cada vez más presente en África: el equilibrio entre la renovación política y la permanencia de líderes históricos en el poder.