Gira por Estados Unidos. Qué entusiasma a Wall Street del modelo Milei y qué temores crecientes genera, de boca de sus protagonistas
En el marco de la gira a Estados Unidos organizada por Amcham con la participación de Martín Llaryora, La Voz fue testigo de numerosos encuentros con representantes de grandes bancos e inversores. Por qué existe un optimismo renovado por Argentina y qué le toca a Córdoba.
“Extraordinario, así es lo que ha hecho Argentina desde 2024: reducir el gasto y conseguir equilibrio fiscal en un contexto en el que grandes potencias tienen cuentas en rojo. Incluso a niveles preocupantes como Estados Unidos, dueño de un déficit equivalente al 7% de su PBI", establece desde el piso 50 de un edificio de Manhattan el analista de uno de los bancos más poderosos de Wall Street.
"Además de mostrar esa disciplina tras años de descalabro –prosigue–; el país comenzó a abrir su economía, se colgó la cucarda del más reformista del planeta y consiguió torcer el brazo a la inflación de tres dígitos anuales. Por fin, y luego de errático populismo, la macro tiene una dirección firme; y es la correcta”.

El exitoso ejecutivo puntea así los motivos del sólido respaldo que el mercado da a Javier Milei. Detrás de él, un conglomerado de torres vidriadas recuerda por qué Nueva York es epicentro de decisiones económicas que impactan en el mundo y en especial en países con una deuda de la magnitud de la Argentina.
La charla se da en el marco de la gira internacional que la delegación Córdoba de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (Amcham) organizó con la presencia de Martín Llaryora y 13 empresarios cordobeses. La Voz fue uno de los medios invitados a sumarse a la delegación.
A lista de aciertos del arranque –que esta cronista escuchó una y otra vez de boca de poderosos decisores económicos– los gestores de la inversión extrajera suman quizá la conquista de Milei más valorada: haber arrinconado al peronismo kirchnerista a la categoría de fuerza menguante.

“Que se haya desarmado la mayoría peronista que desde 1983 manejaba el Senado vale oro para los mercados; porque funcionaba como una barrera para la modernización economía”, sintetiza otro experto con años de trabajo en un banco mayorista líder.
En el análisis de Wall Street, menos kirchnerismo equivale a menos chances de péndulo, es decir, de que un presidente que siga a Milei corrija 180 grados su rumbo. Hasta ahora, existe fe en que el libertario pueda ser reelegido.
Pero si eso no sucede, quienes canalizan inversiones hacia Argentina encuentran tranquilizadora la actitud y el discurso de muchos gobernadores, como Martín Llaryora y los otros 10 que participaron de la Argentina Week; el evento promocional del país como destino que inversiones que se realizó entre el 9 y el 11 en Manhattan.
Allí, todos los mandatarios se encargaron de dejar en claro que apoyan el orden macroeconómico y el flujo de capitales extranjeros que empieza a llegar hacia los recursos mineros, energéticos y de otro tipo de nuestro país. ¿Podrá salir de ese lote político un plan B para 2027 si Milei no lo logra? Se elige pensar que sí es posible, porque otros cuatro años de gestión violeta distan de estar garantizados.
De hecho, y aunque en Wall Street la discusión sobre el impacto de la apertura económica en la industria se percibe como doméstica y no determinante; sí es seguida con mayor atención por su costo social creciente.

“Es vital que el desempleo no corte el proceso político que se inició a fines de 2023”, reza un analista que cobra un jugoso salario para, entre otras cosas, seguir al detalle la realidad argentina desde la gran manzana.
Pendientes de Milei
Ese temor a que el deterioro social escale hasta provocar un giro de rumbo en las urnas en 2027 puede listarse en el debe de Milei, una columna en la que el mercado ve varios pendientes.
Los principales son aspectos poco claros de la política monetaria (que tuvo sucesivos cambios) y la necesidad de acumulación de reservas en el Banco Central, un proceso cuyo inicio se celebra pero que se considera en etapa inicial.
Resulta vital porque, sólo este año, el país debe pagar vencimientos por U$S 20.000 millones y también porque el mundo ingresó en un derrotero signado por la volatilidad y la incertidumbre. Una especie de trompo en el que súbitamente escalan conflictos como el de Medio Oriente.
Construir solidez económica y política es el único modo de edificar el principal activo que los inversores extranjeros reclaman para acelerar la apuesta por Argentina: confianza.
“Se necesitan 10 años de buen comportamiento para borrar el recuerdo de nueve defaults y cepos varios”, recuerdan en Nueva York.
Este vez es distinto: hay nuevos motores
“Esta vez es distinto”, repite el ministro Luis Caputo cuando habla en el país, tratando de erradicar la expectativa argentina de que más temprano que tarde se desandará el camino que se hizo en los últimos dos años.
Se cumpla o no su vaticinio; cierto es que algo es diferente en esta ocasión.
“Vivimos un cambio global histórico. La geopolítica pasó a primer plano y determina las discusiones económicas. Latinoamérica se había caído del mapa y hoy está recuperando relevancia financiera y económica. Estados Unidos vuelve a focalizarse en ella”, explica el economista Alejo Czerwanka, docente en la universidad neoyorquina de Columbia y analista del banco UBS.

Su lectura es casi unánime: en ese nuevo orden, Argentina tiene una oportunidad nueva porque cuenta con los recursos que la superpotencia y sus rivales demandan, como energía, litio, oro, otros minerales y tierras raras. El alto ejecutivo de un banco que coloca bonos y gestiona inversiones en el país agrega a la lista “agua”, exportada vía bienes agropecuarios.
“Se viene un ciclo de inversión masivo en zonas de oportunidad en Argentina. De arranque, U$S 70 mil millones a U$S 80 mil millones. Es algo que no hemos visto en años”, anticipa. El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (Rigi) es el gran vehículo de ese caudal y el desafío es hacer crecer el flujo más allá de él, a otras industrias.
“Pensemos que todo el Rigi hasta ahora es algo más del 20% del PBI . Y la inversión de una sola papelera en Uruguay fue el 8% de su PBI. Argentina tiene que buscar un ratio de inversión bruta fija de al menos el 25% del PBI en dos o tres años; es algo que pasó en Chile y Perú”, contextualiza.
Y agrega: “Vemos cada vez más interés estratégico para entrar y también para salir del país. Compañías que no están y a la que les entusiasman las oportunidades que se abren; otras que busca irse porque apuestan por otros mercados; como Carrefour; y firmas que están y tienen expectativas, como Visa, que compró Prisma, ligada completamente al consumo masivo”.
¿Y Córdoba?
Si se agrupan provincias ganadoras y perdedoras del modelo Milei, Córdoba se sabe en el segundo grupo. Al menos hasta ahora.
El centro de gravedad del desarrollo económico nacional está migrando del lote de distritos industriales (esta provincia, Santa Fe y el conurbano bonaerense) al de los mineros y petroleros. Si Neuquén es la nueva Texas, a San Juan ya la apodan la Arabia Saudita de los minerales más valorados.
Llaryora ve con claridad esta situación. Mientras reclama a la Nación “apertura inteligente”; opera sobre aquello que puede controlar, el terruño. Continuidad y refuerzo de los regímenes de promoción industrial, rebajas puntuales de tributos y políticas de promoción activas para estimular la competitividad privada.

Sobre eso, crece el trabajo oficial para ayudar a que las pymes locales se inserten en las cadenas minera y energética.
“Apostamos a que Córdoba sea una gran proveedora de servicios para esas economías regionales. De para los pozos petroleros y tecnología a servicios gastronómicos y habitacionales para las poblaciones que genere la explotación minera. Venimos trabajando en esto hace mucho tiempo y el clúster del Petróleo, que promoví cuando era ministro de Producción, es un ejemplo”, señala a La Voz el gobernador.
En 2014, desde esa cartera y con Guillermo Acosta –su actual ministro de Economía– como estrecho colaborador, el sanfracisqueño lanzó el clúster.

“Al inicio muchos no entendían bien el por qué de ese espacio, pero resultó clave. Hoy enrola a más de 70 empresas socias y 30 de ellas pueden considerarse proveedoras consolidadas de Vaca Muerta”, precisa Inés Gerbaudo, presidenta del clúster e integrante de la cadena energética con Metalúrgica Gerbaudo.
La empresaria señala que el potencial para que ese número crezca mucho más es grande. El ecosistema armado en torno a la energía, que arrancó antes, está en plena expansión.
Y ahora será el turno de la minería: “Tiene plazos distintos, más prolongados. Pero ya hay muchos proyectos en distintos estadíos. Algunos de ellos esperan la sanción definitiva de la ley de glaciares para avanzar”, explica Gerbaudo en diálogo telefónico desde Neuquén, provincia a la que viajó para participar de un foro sobre Vaca Muerta.
Nueva discusión fiscal
En paralelo políticas activas apuntadas a subir a las firmas locales a los dos nuevos trenes económicos, Llaryora empieza a reclamar con voz cada vez más alta una nueva discusión fiscal que apunta a la eliminación de las retenciones sobre el agro pero desde una nueva óptica.

“Hasta ahora, las provincias agropecuarias venimos haciendo un esfuerzo extra para financiar con ese impuesto a buena parte del Estado nacional, incluso hoy a pesar de resultar perjudicadas. Mientras, las que tienen recursos mineros o petroleros cobran regalías. Eso genera una inequidad muy grande y por eso reclamamos cuanto antes el fin de las retenciones”.
Algunas proyecciones sobre Argentina
Citi. Inflación para este año 26% y para 2027, 22%. Crecimiento: 3,2% este año y 3,5% en 2027. Tipo de cambio al cierre del año: $ 1.776 en diciembre y $ 2.060 en 2027.
JP Morgan. Inflación del 26% anual este año y del 18% en 2027.




