Nuevas tendencias. La venta de Remax marca un cambio de paradigma, y no sólo para las inmobiliarias

La marca de real estate más extendida en el mundo quedó en manos de una tecnológica que no tiene oficinas y se apoya en IA, digitalización y automatización. Llega en un momento en que el Gobierno argentino quiere desregular la operatoria.

02 de mayo de 2026 a las 12:02 a. m.
La venta de Remax marca un cambio de paradigma, y no sólo para las inmobiliarias
La venta de Remax fue la noticia de la semana a nivel global. (La Voz/Archivo)

Remax es la marca inmobiliaria más extendida y conocida en el mundo. Tiene sede central en Denver y 180 mil agentes en 120 países y territorios. La filial en Buenos Aires, que abarca a la Argentina y Uruguay, tiene más de 200 franquicias y su red se extiende hasta Córdoba, con una docena de inmobiliarias y cerca de 400 agentes inmobiliarios.

Tamaña estructura y presencia de marca a nivel global no fue suficiente. Una inmobiliaria nativo digital, The Real Brokerage, la compró por U$S 880 millones días atrás.

La operación que crea a Real Remax Group marca un cambio de paradigma no sólo para las inmobiliarias, sino también para otros rubros.

Remax cumplirá este año 53 años. Sus nuevos dueños, con Tamir Poleg (CEO) a la cabeza, comenzaron hace 12 años en Toronto, Canadá.

¿Qué marca la diferencia entre uno y el otro? Remax es la operadora inmobiliaria con mayor extensión territorial en el mundo. Pero Real es la líder en digitalización, automatización y en aplicación de inteligencia artificial (IA) a la operatoria en el mercado inmobiliario; de hecho, no tiene una sola oficina, pero si tiene más de 33 mil agentes inmobiliarios.

“Estados Unidos tiene uno de los mercados inmobiliarios más digitalizados del planeta. Para desembarcar en otros lugares del mundo menos digitalizados necesita presencia física, para evangelizar con tecnologías y luego avanzar con su modelo digital”, asegura Matías Merguerian.

Para el fundador de Brick Data (que da analítica a los datos de Clasificados La Voz) y de la consultora MV Real Estate, Remax “está viendo una carrera tecnológica que implica estructuras más dinámicas, aplicaciones y procesos basados en IA, similar a lo que está sucediendo en los bancos”.

El cambio hacia la digitalización comenzó en muchos rubros en la pandemia de 2020; ¿se viene una segunda etapa?

Evitar el camino de Blockbuster

Son hechos que marcan tendencias: extensión territorial y estructuras ágiles basadas en tecnologías digitales con IA.

“En 2020, no teníamos la conducta de compra online, los meet, el trabajo remoto, las app y las cuentas digitales. Ahora, llega un operador que digitaliza el proceso y con una reputación muy alta. Lo importante es que hay una compañía tradicional que se está anticipando a un cambio de mercado, a una carrera tecnológica, para no caer en la situación de Blockbuster, que pensaba que su modelo de negocios era infalible y no advirtió la tecnología que se venía”, adiciona Merguerian.

En este marco, resalta que el mercado inmobiliario está “acortando los tiempos” de una transformación a la cual los profesionales cordobeses tendrán que sumarse.

El nuevo modelo tiene menos oficina y más tiempo para estar con el cliente, más tecnología aplicada a los procesos y documentos y más datos para saber dónde están los negocios. Una propuesta digital con personas que venden a personas”, explica.

El avance desregulador

Para Lucas Péndola, presidente del Consejo Profesional Inmobiliario (CPI), los corredores cordobeses ya están avanzando en la aplicación de IA y otras tecnologías digitales, y que estos cambios van a “elevar la vara” del mercado, aun cuando implique un desafío para las pequeñas y medianas inmobiliarias.

El gran peligro, advierte, es que este cambio se viene en un contexto difícil. En junio, el ministro de Desregulación y Transformación de la Nación, Federico Sturzenegger, enviará al Congreso el proyecto de desregulación inmobiliaria, para eliminar la obligatoriedad de que las operaciones las hagan los profesionales matriculados, con el objetivo de bajar los costos.

Según Péndola, sin el control de un colegio profesional “nadie garantiza que quien vende la propiedad sea el dueño, ni que el contrato que se firma tenga validez legal”.

También resalta que esta propuesta del Gobierno abre la puerta del mercado inmobiliario “a estafadores, oportunistas y ‘vendedores de humo’”, como también a “monopolios que vienen a fijar precios de mercado”.

Avance tecnológico y desregulación, un cambio de paradigma que va a modificar más de un mercado.