Salarios. Empresas ajustan sueldos en 2026: prevén subas promedio del 17,5%, con menos revisiones en el año

Un relevamiento de la consultora Randstad señala que los ajustes para el personal fuera de convenio superarán las proyecciones de aumentos de precios para la primera mitad del año. Cómo viene la expectativa de ampliación de personal y en qué nivel está la rotación.

16 de marzo de 2026 a las 06:05 p. m.
Empresas ajustan sueldos en 2026: prevén subas promedio del 17,5%, con menos revisiones en el año
Remuneraciones. Las empresas miden el desempeño individual para definir ajustes diferenciales en los salarios. (La Voz / Archivo)

Las empresas en Argentina ya reconfiguraron sus estrategias salariales y de compensación para la primera mitad del año. Según la última actualización del Reporte Salarial de la consultora Randstad, las empresas proyectan otorgar un incremento promedio del 17,5% durante el primer semestre del año para el personal fuera de convenio.

Este ajuste se da en un marco de consolidación de políticas más estratégicas y una desaceleración en la frecuencia de las actualizaciones salariales.

El informe, que analizó las tendencias en 256 empresas de todo el país, revela una dispersión significativa en las proyecciones: mientras que algunas compañías prevén pisos de ajuste del 4%, otras planean alcanzar subas de hasta 35% en sus plantillas.

Este escenario responde a la necesidad de las compañías de equilibrar la sostenibilidad del negocio con la competitividad necesaria para retener perfiles especializados en un mercado demandante.

Recuperación del salario real y nuevas frecuencias

Uno de los datos más relevantes del estudio es la relación entre las subas previstas y la inflación proyectada. Si la previsión del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del 12% para los primeros seis meses de 2026 se cumple, algo que por ahora suena difícil con los dos primeros informes sobre la inflación del Indec, el aumento promedio del 17,5% permitiría sostener el proceso de recuperación del salario real de los empleados no sindicalizados.

Sobre estos indicadores, Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina, Chile, México y Uruguay, afirmó que las organizaciones trabajan para "equilibrar la sostenibilidad del negocio con la necesidad de acompañar las expectativas salariales de los colaboradores".

La directiva destacó que, ante la caída del ritmo inflacionario, "la frecuencia de actualización se reduce" y ganan peso las revisiones caso por caso.

En cuanto a la periodicidad de los ajustes, las revisiones trimestrales siguen siendo las más frecuentes, aplicadas por el 31% de las empresas.

Sin embargo, se observa una tendencia creciente hacia actualizaciones semestrales (22%) y cuatrimestrales, alejándose de los esquemas mensuales que predominaron en periodos de mayor inestabilidad de precios.

Variables para definir los incrementos

Para determinar el porcentaje de aumento, el IPC sigue siendo la brújula principal, utilizado por el 82% de las organizaciones.

No obstante, otros factores internos y externos ganan terreno en la toma de decisiones. El 66% de las firmas toma como referencia las pautas de las paritarias de los sectores con convenio para evitar el solapamiento salarial entre distintos niveles jerárquicos.

Asimismo, la meritocracia se consolida como un factor de corrección clave: el 46% de las compañías utiliza el desempeño individual para definir ajustes diferenciales.

Por otro lado, un 22% de las empresas recurre a encuestas salariales de mercado para validar su posicionamiento frente a la competencia.

Sueldos 2026: cómo se actualizarán los haberes.
Sueldos 2026: cómo se actualizarán los haberes. (Archivo)

Según Ávila, este nuevo paradigma busca "una mayor precisión en las políticas de compensación a través de esquemas que combinan ajustes salariales con herramientas de reconocimiento y beneficios para retener talento clave".

Expectativas moderadas en el mercado laboral

En lo que respecta a la creación de empleo, el reporte indica una actitud conservadora. Solo el 30% de las empresas relevadas espera aumentar su dotación durante el primer semestre de 2026, lo que refleja expectativas moderadas de crecimiento en el empleo formal.

Por el lado de los trabajadores, la movilidad laboral muestra signos de estabilidad. Durante 2025, la rotación promedio se ubicó en el 7%, con valores que oscilaron entre el 1% y el 30%.

La incertidumbre económica ha generado que los colaboradores sean más cautelosos en sus decisiones de carrera, priorizando la permanencia en sus puestos actuales.

El foco de las áreas de recursos humanos para este año estará puesto en la fidelización del talento existente mediante programas de desarrollo y beneficios no monetarios, ante un contexto donde la expansión masiva de plantillas no parece ser la prioridad inmediata.